domingo, 7 de octubre de 2012

Música Sefardí/Sephardic Music "Yo en estando"

ESTUDIOS SOBRE LAS ESCRITURAS


C  Á  P  S  U  L  A  S

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Por: J.N.Robles Olarte


Las virtudes de una buena esposa



¿Qué es lo que hace a una esposa ser una buena esposa? Cualidades y características positivas al desempeñar su papel.
Existen muchas otras respuestas, posible tantas como el número de buenos esposos que reconocen y aprecian el valor único de sus esposas concediéndoles un merecido crédito. No es una tarea fácil el definir las cualidades que debe poseer una buena esposa. Cada una tiene difieren cualidades y manera de manifestarlas que la distinguen.
Si bien una esposa puede ser una interminable fuente de felicidad, el esposo no siempre reconoce y valora sus virtudes como una joya. Para tales maridos, la descripción que hace Daniel Webster de una esposa posiblemente no sea apreciada completamente: "No existe nada sobre la tierra que pueda ser comparado con la fiel y estrecha unión de una esposa; ni criatura que por objeto de su amor sea tan indómita, tan perseverante y tan dispuesta a sufrir y morir. Bajo las más deprimentes circunstancias, la debilidad de una mujer se convierte en fortaleza; su timidez se convierte en audacia; toda su flaqueza desaparece y su espíritu adquiere la dureza del mármol... cuando las circunstancias la conducen a sacar toda su energía e inspiración por su afecto".
En palabras de Lamartine, algunos esposos posiblemente no aprecien las cualidades de oro de las buenas esposas hasta que la muerte los separe: "La muerte de la esposa de un hombre es como derribar un viejo roble que por mucho tiempo le ha proporcionado sombra a un hogar. De ahora en adelante el mundo con sus penas y vicisitudes caerá sobre el corazón del viudo y no hay nada que detenga su fuerza o le proteja del peso del infortunio".
Una buena esposa tiene que contender con distracciones que se originan con la división de responsabilidades, lo cual le debilita su previo estatus y papel de dominio en la familia como fuente infinita de inspiración, afecto y amor.
Las citas del libro de los Proverbios, des a una buena esposa, son aún relevantes y aplicables "Fortaleza y honor son su vestidura y ella sonríe en los tiempos por venir... Ella abre su boca con sabiduría y la ley del amor está en su lengua... ella cuida con esmero todo lo de su hogar, y no se permite estar en la ociosidad. Sus hijos crecen y la bendicen, y su marido ora por ella".
Aunque en estos tiempos una delineación de responsabilidades tal vez sea necesaria en la industria y el comercio, no necesariamente asegura una fuente interminable de amor y atención de una buena esposa al llevar a cabo su pesada y triple responsabilidad al atender su empleo fuera de casa, el hogar y la familia.
Como el filósofo francés Rousseau sabiamente describió a una buena esposa: "Su placer radica en la felicidad de su familia". En estos días una buena esposa frecuentemente encuentra difícil para compartir la felicidad por la necesidad que existe ahora de dividir sus esfuerzos y responsabilidad requeridos por intereses más allá de su esfera de influencia y control fuera del ambiente familiar.
Tal vez el mundo necesita ahora retroceder un poco por el bien de la familia, restituyendo el papel de la buena esposa como comandante en su propio ambiente familiar para que ella pueda gozar y disfrutar de los adelantos de la tecnología moderna en el hogar asegurando así un constante flujo de cuidados, amor y paz a su familia con la ley del amor sobre sus labios.
Una mujer puede construir o destruir un hogar, pero solamente una buena esposa puede adornarlo con AMOR y PAZ.



Abraham Avinu (nuestro padre) no fue judío...
y Adán tampoco.


Por: José Galicot

Si Abraham viviera en nuestros días en Israel (o en México), y decidiera casarse con Sara, se encontraría con el problema de que no podría demostrar que su madre era judía (no lo era), ni que le habían hecho la circuncisión (no se la hicieron), desde luego los padres de Sara tampoco fueron judíos (si Abraham el gigante intelectual, fue el primer monoteísta y el primer judío lógicamente todos los demás aún no lo eran), y menos los progenitores de Agar (concubina de Abraham con la que concibió a Ismael), por lo que todas las relaciones de Abraham se complicarían enormemente, veamos:
Sabemos (a través de la Biblia) que Dios hizo un pacto con Abraham, en el cual (con la intervención divina) él y sus herederos serían el "pueblo elegido", pero... reflexionemos... ¿Isaac el hijo de Sara e Ismael el hijo de Agar serían hoy considerados judíos?, yo creo que no porque sus madres no lo eran (o no podrían demostrarlo a las escrutadoras investigaciones de los ortodoxos) y si bien Isaac fuese aceptado como tal, esta aceptación debería extenderse a Ismael, ¿o no? Por otro lado podemos concluir que en vista del proceso histórico Abraham no conocía la Ley Mosaica, la de los diez mandamientos, simplemente porque Moisés no había nacido.
Adán no tuvo mamá, como tampoco le hicieron la circuncisión porque el pacto con Abraham fue posterior a su nacimiento, desde luego Eva tampoco tuvo mamá, quizás por eso le hizo caso a la serpiente. Estos dos personajes (Adán y Eva), son los primeros humanos bíblicamente hablando, padres de todas las razas, las religiones y los pueblos: ¿Cómo le hubiera ido a esta pareja ante el análisis severo de los ultra religiosos?
Hay otros casos bíblicos extraños donde se manejan "dobles estándares" de valores, por ejemplo:
La linda Fiesta de Purim, donde los personajes están tan bien definidos como es el caso de Mordejai el sabio tío de la Reina Esther quien participó ayudando en el enlace de su sobrina con el Rey Hajashverosh, acto que permitió deshacer la "tenebrosa" intriga de Aman y salvar al pueblo judío. Muy bien que suenen los "pitos", matracas y abucheos cuando se lee la "Meguilá (leyenda) de Esther" y se menciona a Aman... pero... un momento, contengamos la alegría... ¿qué Hajashverosh se convirtió al judaísmo?, ¿acaso la Reina Esther se casó con un goy (gentil)?, y sus hijos, príncipes de Babilonia ¿judíos? La Biblia no nos da respuesta pero estoy seguro que si estos personajes vivieran ahora pasarían un mal rato explicando esa boda y sus resultados a los testarudos ortodoxos.
En la Biblia también aparece el caso de Ruth la moabita, que se casó con Boaz; cuando se murió éste, cuidó con bello amor filial a su pobre suegra (eran otros tiempos, otras nueras y otras suegras), es un noble ejemplo de solidaridad humana... pero ¿y los hijos de Ruth fueron judíos?
Existe también la leyenda de que todo un reino en Rusia (Kazar) se convirtió al judaísmo (posiblemente por eso hay tantos güeritos entre nuestros correligionarios) y si ellos, los kazaros se quisieran casar en Israel, tendrían que viajar a Chipre, pues los ortodoxos no se lo permitirían en Tierra Santa.
Se dio el caso de que el mismísimo Rey Salomón (el sabio, el del Cantar de los Cantares), tuvo su aventurita con la Reina de Saba (claro que fue una buena manera de consolidar lazos fraternos ¿? con los países circunvecinos, pero ella, la Reina bellísima no era judía).
Se sabe que hubieron tiempos remotos en que los judíos hacíamos proselitismo aún en los primeros siglos de la Era Cristiana, cuando habitaban Roma, y junto con los cristianos servíamos de nutritivo alimento a los leones del Circo Magno. Los cristianos lograban más resultados (haciendo proselitismo no como alimento) pues nosotros exigíamos que los conversos se hicieran la circuncisión, no comieran alimentos prohibidos, no mezclaran leche con carne, y por lo menos se bañaran una vez por semana (duras condiciones ¿no?), mientras que la competencia con un primer baño cubría los requisitos físicos. Así pues pronto fueron los cristianos mucho más numerosos que los mismos seguidores de Júpiter por lo que Catalina madre del Rey Constantino lo conminó a que ordenara que se adoptase el cristianismo como religión oficial de Roma, idea que tomó realidad mediante el edicto de Milán en el año 303, lo que nos obligó a suspender nuestros esfuerzos de hacer proselitismo.
Otro caso importante por lo definitivo en nuestra historia fue el momento aquel (1492) en que Isabel la Reina de España, nos obligó a escoger entre quedarnos a vivir en "la dulce España" convirtiéndonos al cristianismo o ser expulsados; dura decisión que tomaron muchos de nuestros antepasados; no se que decidiría un Yishuv (comunidad) moderno, pero si se lo que decidieron mis "tetratarabuelos", emigraron con su carga de religión e historia a Constantinopla (ironías de nuestra historia, en la ciudad denominada así en honor a Constantino encontramos refugio), pero ¡no se rajaron!
Es tiempo de definir ¿qué es ser judío?, Ben Gurión lo decía así: "Judío es el que se siente judío", y yo me permito agregar: "y el que es percibido como tal", porque; "Ser judío es una manera de vivir, pensar, gozar, actuar y sufrir, de ser, no sólo una manera de sentirse".
Ser judío no es sólo saber la Torah, no es sólo sentir la Torah es vivir la Torah en su enorme significado humanista, no en el sentido mecánico de lo que se puede y lo que se prohíbe sin razón lógica. ¡Si a la tradición, no a la imposición! Así lo entendió Abraham cuando rompió los ídolos y con los ídolos.
La religión judía es una religión dinámica, entiende y crece en los tiempos cambiantes: Se originó con Abraham, definió su moral con Moisés, creció en Babilonia, se nutrió en la historia de Saúl, David y Salomón, se intelectualizó con Maimónides, se llenó de emoción con los jazidim, por esa capacidad de comprensión dinámica vive y vivirá, por eso mismo no debe anquilosarse y fanatizarse... se perdería.
Para que los hijos de las modernas Saras, de los Hajashberoshes, de las Ruthes etc. sean judíos es necesario que enseñemos a sus padres nuestras costumbres y tradiciones, no basta con el hecho de que el Rabino los convierta. Cada comunidad y cada familia, (pues la comunidad es la familia extensa) deberá hacer esfuerzos por enseñar a estos "matrimonios mixtos" convirtiéndolos en conocedores de las virtudes y manera del ser judío, para que ellos también engrasen y fortalezcan nuestra continuidad en sus hijos, exactamente igual como hicieron nuestros antepasados con los hijos de la Reina Esther, o de Abraham.
NOTA: En el anterior artículo aprendemos que el genérico Judío se refiere exclusivamente a la religión,  fe y prácticas  religiosas de UNA de las tribus de las DOCE tribus originales y que, el término más correcto al hablar del Pueblo de nuestro Eterno Creador, debe ser el de HEBREO, así como se denominó a sí mismo el Profeta Jonás en el verso 9 del capítulo 1 del libro que lleva su nombre,  y  lo fueron  Abraham y  Adam.  Además, vemos confirmado allí que la FE HEBREA nada tiene que ver con la religión que el mundo conoce como “Judía” porque, sencillamente, ni Abraham ni Adam siguieron una “religión” específica sino los principios, estatutos, preceptos, leyes y mandatos que nuestro ETERNO CREADOR y PADRE  dio a Moisés en el Monte de Sinaí, y puso al servicio y práctica del pueblo que Él escogió para Sí.(J.N.Robles Olarte)


 ¿A qué se debe el odio a Israel?


Por David Mandel


Es indiscutible que Israel es el país más odiado del mundo. ¿Hay razones objetivas que justifican, o, por lo menos, explican, ese odio, esa obsesión desproporcionada por condenar a un país pequeño en territorio y en población, cuando hay tantas otras disputas en el mundo?

Analicemos a continuación algunas posibles causas del odio que muchos países e individuos en el mundo sienten hacia el Estado Judío:
Israel ocupa territorio de otra nación
Israel ocupó la Cisjordania en 1967 como consecuencia de su triunfo en una guerra defensiva. El territorio ocupado nunca había sido independiente. Estuvo bajo el control de Jordania del 48 al 67, de Gran Bretaña desde el fin de la Guerra Mundial hasta el 48, y durante los siglos anteriores fue provincia del Imperio Otomano. Hoy Israel está dispuesto a entregarlo a la Autoridad Palestina mediante negociaciones que decidan la frontera final y que tomen en cuenta las necesidades de seguridad de Israel.
Hay otras ocupaciones en el mundo que no producen protestas ni demostraciones:
• Rusia ocupa las islas Kurile que pertenecían a Japón hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, lo cual impide que hayan transcurrido más de seis décadas, los dos países aún no han firmado la paz. Pero esto no molesta nadie en el mundo.
• Tíbet perdió su independencia y fue absorbido por China, desde que el ejército chino derrotó al débil ejército tibetano en el año 1950. Esto tal vez moleste al Dalai Lama, a sus seguidores, y a los tibetanos étnicos, pero a nadie más.
• Turquía ocupa gran parte de la isla de Chipre, desde su invasión en 1974, lo cual no produce protestas de nadie, excepto tal vez de los griegos chipriotas.
• Sahara Occidental está ocupada por Marruecos. ¿A alguien le interesa?
• A raíz de la derrota de Alemania en 1945, 13 millones de alemanes étnicos que habían vivido durante cientos de años en lo que se llamaba Prusia Oriental, fueron expulsados, y Prusia Oriental desapareció del mapa. Ni siquiera Alemania se queja.
CONCLUSIÓN:
El hecho de que Israel ocupa la Cisjordania no es la causa del odio, es sólo un pretexto.

La existencia de refugiados palestinos
La Guerra de Independencia de Israel, (1948-1949) iniciada por la invasión de cinco ejércitos árabes que no aceptaron el Plan de Partición de las Naciones Unidas, y que estaban empeñados en exterminar, (usando el eufemismo de "echarlos al mar") a la población judía, produjo dos grupos de refugiados: 800,000 judíos quienes, durante milenios, habían vivido en los territorios islamizados por las conquistas árabes, y 500,000 árabes palestinos.
Las Naciones Unidas crearon, para ocuparse de los refugiados palestinos, una organización que reconoce y perenniza –sin precedentes y sin equivalente en otras naciones– el status de refugiados de los hijos, nietos y bisnietos de los descendientes de los refugiados palestinos originales. Respecto a los refugiados judíos, las Naciones Unidas no crearon ninguna organización especial ni les dieron a ellos y a sus descendientes el status de refugiados. Israel los absorbió sin ayuda de las Naciones Unidas.
Durante el Siglo 20 hubo numerosos casos de refugiados e intercambios de poblaciones, cuyo número, como en el caso de India y Pakistán, de los alemanes étnicos expulsados de Europa Oriental, y de los turcos y griegos, no era de cientos de miles sino de millones. Todos ellos, a diferencia de los refugiados palestinos, fueron absorbidos por los países que les dieron acogida, y no transfirieron su status de refugiados a sus descendientes.

CONCLUSIÓNES:
El hecho de que aún existan refugiados palestinos no es la causa del odio, es sólo un pretexto.
Israel practica el apartheid y el genocidio y viola los derechos humanos de sus ciudadanos árabes y de los palestinos
Se necesita una total ignorancia de lo que fue apartheid en Sudáfrica y de la democracia y liberalidad imperante en Israel para acusar al Estado Judío de apartheid.
Respecto a la acusación de genocidio, esta no se basa en la ignorancia sino en la malevolencia y falsedad de los autores de tan absurdo infundio.
Los que acusan a Israel de violar los derechos humanos de árabes israelíes y de palestinos son los mismos a quienes no les interesa lo que ocurre en el Sudán, en el Congo, en Ruanda, en China, en Siria, en Egipto, y en tantos otros países donde los gobiernos no respetan los derechos humanos, persiguen a minorías étnicas y religiosas, consideran a las mujeres ciudadanos de segunda categoría, y a los homosexuales los juzgan como criminales.
Acusar a Israel de apartheid, genocidio y violación de derechos humanos, acto de la más pura hipocresía que ignora a los verdaderos culpables, no es la causa del odio, es sólo un pretexto.
¿Si todas las acusaciones son sólo pretextos, cual son las verdaderas causas del odio a Israel?
Antisemitismo
Este antiguo prejuicio no desapareció a raíz del Holocausto, pero dejó de ser expresado durante varios años. El triunfo de Israel en la Guerra de los Seis Días ocasionó que los antisemitas sintieran que ya no necesitaban continuar aparentando tener simpatía a los judíos como víctimas. La creación de Israel les permitió negar que son antisemitas y poder declarar que sólo son antisionistas, lo cual no sólo está de moda sino que es respetable, y hasta admirable. Dejó de estar de moda decir que los judíos tienen demasiada influencia, lo cual se reemplazó con la frase "el lobby pro-Israel tiene demasiada influencia".
Petróleo
Desde la década de los 60 el Occidente depende del petróleo del Golfo Pérsico y del norte de África. En 1973, con el boicot del petróleo, los árabes descubrieron la fuerza y efectividad que les da el control del petróleo. El petróleo también los ha enriquecido a niveles sin precedentes que les permiten, mediante donaciones, influir en universidades occidentales y en los medios de comunicación. Es dudoso, si los países árabes no tuviesen petróleo, que el problema palestino preocupase al mundo.
Territorio y demografía
Los países árabes tienen un total de 350 millones de habitantes. Israel tiene cerca de 8 millones de habitantes, de los cuales 6 millones son judíos.
Los países árabes abarcan un territorio de 13 millones de kilómetros cuadrados. Israel tiene, dentro de los límites de las fronteras del armisticio, 21,000 kilómetros cuadrados.
En las Naciones Unidas hay 21 países árabes y solamente uno judío.
La gran inmigración árabe e islámica a Europa ha aumentado en el continente el número, la frecuencia y la violencia de actos antisemitas, incluyendo vandalismo y asesinatos.
Terrorismo
El Mundo Occidental ha aprendido la lección de que no es sano ofender a los árabes. Una caricatura de Mahoma ocasiona violencia y muerte. Una caricatura de Moisés puede provocar sonrisa o indiferencia, pero nunca temor. Los europeos en general, y los que trabajan en medios de comunicación en especial, han aprendido a ser "prudentes". No quieren ser asesinados como el director holandés de cine Van Gogh o vivir bajo sentencia de muerte como el escritor Salman Rushdie.
Popularidad
Criticar o difamar a judíos no acarrea riesgos, por el contrario gana popularidad. Son pocos los conferencistas simpatizantes de Israel que son invitados a dar una conferencia. Los que expresan antipatía y odio son bienvenidos y aplaudidos en todo el mundo. Artículos que expresan simpatía y comprensión a Israel no son publicados, ya que los periódicos reservan sus espacios a columnistas que apoyan incondicionalmente a los palestinos.

NOTA.- Este artículo está basado en un artículo escrito por Víctor Davis Hanson, erudito en la Civilización Clásica y en el arte de la guerra. Es autor de 20 libros, uno de los cuales, The Western Way of War, que leí hace poco es una brillante muestra de su profunda erudición y de la elegancia y claridad de su estilo.



MAN AND HIS GODS

By Hower W. Smith

Prologue

WHEN in 1863 Thomas Huxley coined the phrase 'Man's Place in Nature,' it was to name a short collection of his essays applying to man Darwin's theory of evolution. The Origin of Species had been published only four years before, and the thesis that man was literally a part of nature, rather than an earthy vessel charged with some sublimer stuff, was so novel and so offensive to current metaphysics that it needed the most vigorous defense. Half the civilized world was rudely shocked, the other half skeptically amused.
Nearly a century has passed since the Origin shattered the complacency of the Victorian world and initiated what may be called the Darwinian revolution, an upheaval of man's ideas comparable to and probably exceeding in significance the revolution that issued from Copernicus's demonstration that the earth moves around the sun. The theory of evolution was but one of many factors contributing to the destruction of the ancient beliefs; it only toppled over what had already been weakened by centuries of decay, rendered suspect by the assaults of many intellectual disciplines; but it marked the beginning of the end of the era of faith.
It was said by one horrified reviewer of Darwin's book that if his views held, then humanity 'would suffer a damage that might brutalize it, and sink the human race into a lower grade of degradation than any into which it has fallen since its written records tell us of its history!' (Like many of his Victorian contemporaries, the writer knew little of human history.) No one can deny that since the Origin was published man has given a good exhibition of his lowly nature. Darwin's book can explain man's bestial propensities, but it is scarcely responsible for them. Yet in truth much that hitherto served to hold civilization together, to give life meaning and direction, to keep courage in men's hearts, has fallen away because of it. It was inevitable that men should live differently because the book had been written.
Now that the Origin has begun to do its work man stands among the ruins left from some five millenniums of civilization, surrounded by shattered hopes and burned-out creeds where once were impregnable faith and assured belief, asking himself again, What is his place in nature? Why should he live? And how? This question has from time immemorial played a dominant role in his thoughts. Repeatedly he has reshaped the answer, and always the answer has reshaped the pattern of his life, socially, economically and politically, and frequently set the limits to his physical and intellectual freedom.
All students of history must at times have felt despairingly that this history has been inevitable, that it could not have happened otherwise. If this be true, then of course the history that is to come cannot be modified. Historians may debate the relative importance of ideas as against other factors in the shaping of this history: but any application, of the principle of determinism implies that history would have been different had the determinants been different -- among other things had man's ideas been different. The Scholastics condemned reason and examination as fallible and feeble tools, and fallible and feeble they seem to be as opposed to the dead weight of vulgar belief that stands against them as a mountain stands against the wind and rain: yet perspective reveals that mountains do wear away, and the student who scans the past in its entirety takes heart in the conviction that man's future history will be changed by ideas more even than has the past.
This volume closes with the end of the nineteenth century. It is difficult to appraise one's contemporaries; they are too much a beam in the eye. If an appraisal were rashly to be ventured, it might incline towards an unwarranted pessimism: despite a clearer vision in some quarters of the meaning of liberty and responsibility, and despite some notable progress in natural philosophy, the first half of our century seems, with respect to ideas, to have regressed a little into the penumbra of intellectual eclipse. Historians of the future may look back upon the nineteenth century as we look back upon the early days of Greece, seeing it as a brilliant period for the human intellect but with promises unfulfilled, aborted because that intellect was too immature for its promises to complete gestation. Perhaps this pessimism is also a beam in the eye, so this book closes with the end of the century in which Darwin lived. It begins, fragmentally and imperfectly, at the beginning, in so far as the beginning can be perceived.

The basic fact of the past, and of the future, is that man and the anthropoid apes together constitute a natural biological group, known as the superfamily Hominoidea. They possess in common hundreds of anatomical characters that demonstrate their kinship and that set them off from their nearest relatives, the lower Old World apes, as well as from all other mammals.
The men who inhabit the world today all belong to a single species, Homo sapiens, as demonstrated by their anatomical relationships and by the fact that they can interbreed, but they are divided by most authorities into a few geographical varieties or races, the Australoids, Bushmen and Hottentots, Pygmies, Negroids, Mongoloids, and Europeans. Also a member of this species was neolithic man (New Stone Age), whose remains are scarcely distinguishable from modern races, and who appeared in Europe, Asia and Egypt at the close of the Pleistocene Period or shortly after the beginning of what the geologist calls Recent Time (15,000 years). Neolithic man appeared after the greatest severity of the last glacial age had passed, probably at a date not earlier than 13,000 B.C. With the increasing opportunities for migration that followed the last retreat of the ice his divergent descendants invaded each other's territory and, during the course of historic times, produced the complex mixture that forms the modern European population.
Back of the Neolithic Age stretches the long interval of the Paleolithic, or Old Stone Age, which is anthropologically parallel to the geologic Pleistocene Period, nearly 1,000,000 years in length. It was during this long interval that man developed from a fumbling apelike creature into a skilled worker of fine tools. The three latest of the paleolithic forms -- Cro-Magnon man (Homo sapiens fossilis), Neanderthal man (Homo neanderthalensis) and Heidelberg man (Homo heidelbergensis) -- are so distinctly human that they are included with recent man in the single modern genus Homo.
Heidelberg man, whose remains date from about the middle of the Paleolithic, is poorly known, but roughly contemporary with him are forms so different from modern man that new genera have been erected by some authorities to include Piltdown man (Eoanthropus dawsonii), Peking man (Sinanthropus pekinensis) and the Java ape-man (Pithecanthropus erectus), forms evolved early in the Pleistocene Period, the last two perhaps at its beginning.
It required close to 1,000,000 years to transmute the dawn man, Eoanthropus, into neolithic man, while 40,000 years have given no detectable evidence of the evolution of the latter, for the significant differences between the pure Mediterranean, Alpine and Nordic types of modern Europe are much less than the differences between Cro-Magnon and neolithic man, if indeed these represent different species. In the long view of evolution Homo sapiens is simply a survival from the Neolithic Age.
The basal criterion of a true species is its inability to breed with another species. The common root of the anthropoid apes and man is found in the middle Miocene; if the human stock ceased to interbreed with the anthropoid stock at about this time, an interval of 10,000,000 years would have elapsed before the appearance of the hominid stock at the close of the Pliocene. Assuming a generation every 12 years, 800,000 generations of men-no-longer-apes would have existed before they acquired the rudimentary capacity of speech or the facility to chip flint instruments. Calculated in the same manner, Homo sapiens (including neolithic man) has inhabited the earth for not over 1500 generations (18,000 years), a mere fraction of the time required to transmute the ancestral ape into early man. Lengthening the cycle of a generation to 20 years, the whole history of civilization comprises scarcely more than 300 generations. The rapid development in technical and intellectual activity in this period cannot be interpreted as evidence of acceleration in man's evolution: civilization is nothing more than the accumulation of experience and knowledge; it reflects nothing other than the use to which man has put his brain, which is probably not superior, and quite possibly inferior, to the brain of Cro-Magnon.
iii
When we speak of the Age of Man we usually think of the period in which man has been a tool maker and has known the use of fire, though we may justifiably expand this term to include the entire period when manlike creatures, whether or not possessing tools or even rudimentary speech, can clearly be distinguished as having deviated from anthropoid evolution. In this broader sense, the Age of Man reaches back of Pithecanthropus, Eoanthropus and Sinanthropus, who were distinctly more human than apelike; they might have been the progenitors of modern men while it is inconceivable that they could have been the progenitors of modern apes.
One important feature of ape-to-man evolution was a retardation of the rate of development, a delay in the reaching of individual maturity. The gross anatomical differences between man and the great apes are more quantitative than qualitative, and appear to be attributable in part to the fact that both prenatal and postnatal development in man are considerably retarded. An adult man much more closely resembles an infant gorilla than he does the adult of that species; in fact, it is not inaccurate to say that Homo sapiens represents an anthropoid whose development in certain respects has not only been greatly slowed but arrested at an early stage. The most important consequences of this retardation are that the time during which the cranium remains plastic and the brain has an opportunity to enlarge is greatly prolonged; and that the young are cared for over a longer period, during which time they remain amenable to education and enjoy an opportunity for the transmission of cultural experience from one generation to another.
It may be that early man made many things with his hands which, because of their destructible nature, have not survived, but it is doubtful if he did anything that required a higher type of cerebration than does the preparation of fine flint instruments. The anthropologist Leakey had to spend several years in experimentation before he could chip a flint ax equal in workmanship to the average ax turned out by the men of the late Paleolithic. He found that success depended on a knowledge of the cleavage planes in the lump of flint, on the ability to strike a blow of just the right force and direction at the proper point, and on the exercise of considerable skill in the selection of the striking tools. It would seem that by random pounding a man might quickly, learn the relative hardness of various objects and thus come to choose flint in preference to softer materials for his weapon, but it is inconceivable that without instruction he could in the space of a single lifetime discover how to chip a flint equal to even the poorer neolithic scrapers. Actually, the development of the art of flint chipping required close to a million years -- and this in spite of the fact that no animal is more curious, more impelled to feel things, handle them, bite them, tear them to pieces, pound them, to experiment with them in every conceivable way, than are young apes and children. Curiosity and manual restlessness have been the chief forces that have impelled man's exploration of the world and ultimately enabled him to win what control he has of it, but it is appalling to observe how long he took to come into his own.


JESÚS, ¿COMO MODELO DEL SACRIFICIO PASCUAL?


No tiene sentido alguno que Jesús, el Hombre de Galilea, fuese tomado como  “tipo” de un Sacrificio Pascual, porque bien sabemos por Éxodo 12, y podemos comprobar por nosotros mismos, que el Sacrificio Pascual  NO sirve como EXPIACIÓN de pecado alguno, ya que sólo CONMEMORA el ÉXODO, o salida del pueblo de Israel, de Egipto. Más aún, cuando el cordero fue sacrificado allí en Egipto, fue para hacer uso de su sangre como una señal que se untó en los dinteles de las puertas de los israelitas, para que el ángel de la muerte no tocare ninguno de tales hogares; y NO como expiación alguna. Además,  el peligro de muerte sólo recayó sobre los primogénitos masculinos, tanto de personas como de animales, como bien nos lo describen las Escrituras Hebreas. Vemos así cómo la sangre no fue de ayuda alguna para las personas que residían en las casas de los Israelitas, como tampoco fue o sirvió como expiación de los primogénitos que allí residían.
Hubiese tenido, más bien, algún sentido su sacrificio, si se hubiese tomado a Jesús el Galileo como  “tipo representativo” del Yom Kippur Judío  o  Día de Expiación Hebreo en el que se efectuaba una expiación por los pecados cometidos por todo el pueblo Hebreo. Surge aquí  ahora un problema y es que, según Levítico  16:10, 21 y 22, el animal que habría de servir como expiación NO era muerto sino enviado VIVO al desierto.  Los seguidores de Jesús también se enfrentan a otro problema y es que, de acuerdo a las Profecías de la Antigua Israel, el Mashiach, o Mesías Cristiano, NO HABRIA de morir sin antes haber cumplido con su misión.  También aquéllos tienen que vérselas con la nada agradable muerte de Jesús  en manos de unos paganos, soldados Romanos. De esa forma los cristianos  comparan  a Jesús con el sacrificio pascual hebreo.  Éste permanente taconeo Cristiano alrededor de las Escrituras Hebreas en tratar de legalizar y legitimar a Jesús como el Mashiach no  se puede negar, dado que las claras lecciones que Levítico nos dan, con respecto al Día de la Expiación, el derramamiento de sangre NO ES un pre requisito para expiación alguna, y menos si se trata de sangre humana!
La noción de tal práctica sacrificial  procede de la religión de los Misterios Babilónicos, en la antigua Mesopotamia. Lo que sí es cierto es el hecho que la idea de que un “inocente” debía ser muerto en vez de aquéllos “culpables”  NO ES consistente con lo que nos enseñan las Escrituras Hebreas.  Recordemos cómo, después del pecado cometido por el pueblo de Israel al erigir un “becerro de oro”, nuestro Eterno Creador se airó tanto que Su intención fue el de destruir por completa aquélla generación. Es así cómo el mismo Moisés se ofrece a morir en lugar del pueblo, y le sugiere al Creador, “…¡Ay!, este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro.  Con todo si te dignas perdonar su pecado…y si no, bórrame del libro de la Vida que Tú has escrito.  El Eterno le responde con firmeza, no será así…al que pecare contra Mí, lo borraré de Mi Libro.” (Éxodo 32:32, 33)-
A todo lo largo de Sus Sagradas Escrituras  el Eterno y Creador de Israel nos dice que cualquier persona, fuere quien fuere, NO DEBE morir por los pecados cometidos por otros, porque es una ABOMINACIÓN. Veamos algunas escrituras::
“,,,sino que cada uno por su culpa morirá: quienquiera que coma el agraz tendrá la dentera.” (Jeremías 31:30)
“No morirán los padres por las culpas de sus hijos, ni los hijos morirán por las culpas de sus padres. Cada cual morirá por su propio pecado.”( Deuteronomio 24:16)
“El que peque es quien morirá: el hijo no cargará con la culpa de su padre, ni el padre con la culpa de su hijo: al justo se le imputará su justicia, y al malvado su maldad.” (Ezequiél 18:20).
Todo lo anterior es cierto, y la razón de ello nos la dan las siguientes Escrituras,: “Justificar al malo y condenar al justo; ambas cosas son ABOMINACIÓN  ante el Eterno tu Creador.” (Proverbios 17:15)  y “Ninguno de ellos  -incluido Jesús-  puede REDIMIR a su hermano, NI PAGAR al Eterno por su rescate.” (Salmos 49:8). A diferencia del Nuevo Testamento Griego, las Sagradas Escrituras Hebreas dictadas por el ÚNICO v Creador de Abraham, Isaac, y Jacob, nos enseñan que TODOS somos responsables de nuestros actos, buenos o malos.  Solo nosotros debemos dar cuenta de  nuestras acciones y procederes, y así obtener el premio o castigo pertinente.  Ninguna “deidad salvadora”, nacido de virgen alguna, y procedente de la Mitología Babilónica u otra fuente, pueden contradecir las claras instrucciones de nuestro Creador, el Altísimo de Israel. Ahora….ya usted tiene en sus manos la decisión a tomar: si creer en las Sagradas Escrituras Hebreas, o seguir las enseñanzas del Nuevo Testamento Griego. Tiene ante usted un “tipo” del Árbol del Bien y del Mal.  De su correcta elección dependerá su futuro y eternidad…
נלסון רובלס חורחה





miércoles, 3 de octubre de 2012

sábado, 29 de septiembre de 2012

Yedí Kulé (Música Sefardí/Sephardic Song)


C  Á  P  S  U  L  A  S 


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Por: J. N. Robles Olarte

LOS NOMBRES DEL CREADOR.

Parte 3.

Un aspecto muy importante que el mundo no ha querido aceptar es el hecho de que nuestro Creador escogió, de entre todas las naciones del mundo. a una para hacerla Su Nación Preferida, para que entre ellos hubiese una Tribu que ejerciera el Sacerdocio en Su Templo y, en extensión, que Su Nación fuese una de SACERDOTES, por la labor que habrían de ejercer  todos ellos, siendo un modelo para las demás naciones del mundo. (Éxodo 19:6).  A pesar de ese deseo de nuestro Creador, una vez que Israel sale de Egipto, liberado con poder y fuerza por manos de nuestro Creador, se hacen un Becerro de Oro y le ofrecen sacrificios.  Desde ese mismo instante Israel continuó adorando a los Baales (Oseas 2:12); una muestra fiel de lo que sentencia Jeremías en su libro que lleva su nombre (Jeremías 17:9),  hasta que, finalmente, Él Eterno dijo: “Pues bien, como engaña una mujer a su compañero, así Me ha engañado la Casa de Israel la grande, oráculo del Creador” (Jeremías 3:20)

Vemos así cómo nuestro Padre considera la IDOLATRÍA una INFIDELIDAD hacia Él.  La alegoría de una esposa infiel a su marido es la que Israel ha estado manifestando en casi toda su existencia como tal para con el Eterno su Creador, su marido; y el capítulo 3 de Jeremías es uno muy gráfico y vívido que nos describe la IDOLATRÍA de ISRAEL  bajo la imagen de esposa. A ese respecto notemos las palabras que bien podemos leer en Jeremías 16, con respecto a la “esposa infiel”.  Allí se describe de forma grafica la idolatría de Israel bajo la imagen de una esposa amada por su marido, quien fue hecha una reina y que despilfarra sus sedas y pieles de foca,  y toda cosa hermosa; y quien después se hace una PROSTITUTA con todo hombre que pasara a su lado, avergonzando así, con su conducta, aún, a Sodoma y Gomorra.  Ésta es la actitud y conducta que las iglesias del mundo han estado enseñando y practicando en nuestro planeta.

Con esto en mente, leamos ahora lo anotado en la The Companion Bible al respecto a lo descrito en Jeremías 16:: “Te confiaste en tu propia belleza, y jugaste a la prostituta a causa de tu renombre, y te echaste a las fornicaciones con todo aquél que pasaba a tu lado; y así fue, jugaste a la prostituta” (Ezequiel 16:15) .  Todas las expresiones anteriores se deben interpretar como una idolatría, y no como pecados de la carne a los que se ligan, En las descripciones anteriores la palabra “fornicaciones” se refiere en verdad  a “actos idolátricos”, y no de la carne! Veamos  otros versos más de Ezequiel, “En cada encrucijada  de camino edificabas tu alto, e hiciste abominable tu hermosura, abriendo tus pies a cualquier transeúnte y multiplicaste así tus fornicaciones.  También cometiste fornicación con los hijos de Egipto…para provocarme a ira.  He aquí pues que Yo extendí Mi mano sobre ti, y disminuí tu porción diaria, y te entregue a la voluntad de las mujeres  -iglesias-  que te aborrecen, las hijas de los filisteos  -las iglesias protestantes-, las cuales se ruborizaban de tu conducta inmoral.  También cometiste fornicación con Asiria  -Alemania-.  Por ser tú insaciable, sí, fornicaste con ella, mas ni aún así  te saciaste…a todas las rameras se les da paga. Más tú has dado el pago a todos tus amantes…”(Ezequiel 16; 25, 26, 27, 28, 33).  Aquí específicamente se refiere a los Israelitas que crearon la “Religión Judía” y, por defecto, la religión Cristiana.

La palabra HIJO proviene de la Hebrea H-1121,  que es BEN,  significa sencillamente “un hijo“. La palabra ASIRIA  o ASSHUWR, en Hebreo, corresponde a la H-804 de  la Concordancia Strong, al igual que la anterior, “Ben”. Es de anotar aquí que al traducir el versículo 28 de Ezequiel 16 se omite la palabras BEN, hijo, en las traducciones que se adquieren en las librerias , aún en la versión Judía de la Tanakh, la Biblia Hebrea. Esto ha hecho que surja en la mente de cualquiera el ¿por qué?  se ha dejado fuera de contexto la palabra “hijo”.  Sencillamente porque se refiere en verdad al hijo menor de los “dioses”, MENI, conocido universalmente como el “Hijo de Dios”. Es así cómo todo aquél que adore “al hijo”, esta adorando un falso “dios”, y cometiendo por ende un Adulterio Espiritual!
Lo anterior NO es con el propósito de probar cuál es el nombre del Creador, sino más bien, responder la pregunta de ¿Quién es “Dios”?.
Así que bien podemos concluir diciendo que:
La palabra “Dios” es una deidad Babilónica, que forma parte del misterio de la Trinidad, y que tal idea se puede trazar hasta Cam, Cush, Nimrod y la Gran imagen de la madre y esposa del mismo Nimrod,
La Palabra “Dios” es una parte del GRAN ENGAÑO que se ha promovido y que cualquiera acepta sin aducir  palabra alguna, y
La palabra “Dios” es, y ha sido confundido, todo el tiempo transcurrido, con el de Jesucristo, el Hombre de Galilea, y con su madre “María”;   los nombres de los BAALES anotados en Oseas 2:17.

 

LOS NOMBRES DEL CREADOR.

Parte 4.

Moisés, Aarón, Abraham, Isaac, Jacob, o David  adoraron sólo al Eterno Creador, el YHWH o  que se menciona en las antiguas Sagradas Escrituras Hebreas.  Ellos nunca adoraron al “Dios” de la Iglesia Romana o al de los Cristianos en general-  Fueron los Babilonios y muchas otras naciones las que adoraron a ese “Dios” mítico pagano. Muchas son las naciones cristianas del mundo que hacen alusión, en su himno nacional, el nombre de ese “dios”, dándole continuidad a la adoración de aquél “dios” falso; en el dólar, la moneda nacional de una de las naciones más prominentes del mundo occidental, los Estados Unidos de Norte América, podemos ver la frase “IN GOD WE TRUST” y, por supuesto, que ese “dios”, en el que creen, no es otro que aquél que los Babilonios adoraban en su tiempo!  Es así como el mundo se ido por la borda del “verdadero conocimiento” para seguir las falsas enseñanzas de las iglesias creadas y fundadas por los hombres, dejando a un lado las verdaderas enseñanzas que están consignadas en el Manual Instructivo que nuestro Padre nos ha dejado, las Sagradas Escrituras Hebreas o Antiguo testamento para que Le pudiéramos adorar conforme a derecho y a Su paternal voluntad! Pero no todo está perdido! Nuestro Creador es el ÚNICO ser Espiritual Perfecto y Paciente que sabe que, al final del tiempo que Él le ha dado al género humano para que Le conozcan y Le obedezcan pondrá, a disposición de los pocos que hayan calificado, la oportunidad de  allegarse a Él en humildad y amor perfectos. “Y sucederá que en aquél día, dice el Eterno Creador, tu Israel y las demás naciones, me llamarán ISHI (Marido mío), y no volverás a llamarme Baal mío  (esposo mío), porque quitaré de vuestra boca los nombres de los baales y NUNCA MÁS serán mencionados por el nombre de ellos. En Aquél día Yo haré por ustedes un PACTO con las fieras del campo y con las aves de los cielos, y con los reptiles de la tierra, y romperé el arco y la espada, y la guerra de en medio de la tierra; y haré que ustedes todos se puedan acostar seguros. Y os desposaré Conmigo PARA SIEMPRE; sí, os desposaré  Conmigo en justicia, y en derecho, y en misericordia, y en compasiones; también os desposaré Conmigo en fidelidad, y conoceréis perfectamente al vuestro Eterno Creador. Sucederá también que en “aquél día” Yo responderé, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra: y la tierra responderá al trigo y al mosto y al aceite; y ellos responderán a Israel.  Y lo sembraré para Mi mismo en la tierra, y Me compadeceré de LO-RU-HA-MA (la no compadecida), y al que dije que no era Mi Pueblo (LO-AMMI),le diré ¡PUEBLO MÍO ERES¡ Y vosotros todos  -Israel y las demás naciones-  Me dirán ¡TÚ ERES NUESTRO CREADOR¡(Oseas 2:18 al 25)
A raíz del adulterio espiritual Israel tendrá que ir a una nueva CAUTIVIDAD FÍSICA y, después de ella será rescatada, como  lo ha prometido en Su inmenso amor nuestro Padre. Bien lo podemos leer en el verso 21 de Oseas 2. ¡Qué maravillosas promesas las que tiene previstas nuestro Creador para con  Su creación¡ Oraremos para que el Eterno le abra la mente y comprenda Su infinito amor¡

ISAÍAS 33

(Profecías acerca de las naciones que han perseguido a Israel y el final glorioso de Su pueblo)


1.¡Ay, destructor, tú aún permaneces  sin ser destruido! ¡Ay, traidor, tú aún permaneces sin ser traicionado! Cuando ceses de destruir, tú serás destruido; cuando te canses de traicionar, ellos te traicionará a ti.2. Eterno Padre, muéstranos misericordia; hemos esperado por ti. Sé Tú el brazo de ellos todas las mañanas, y nuestra salvación en tiempo de aflicción. 3. Al sonido del tumulto, los pueblos divagaron; cuando Tú te exultas, las naciones son esparcidas. 4. Tu botín es recogido como si despojados por orugas; ellos corren sobre él como enjambre de langostas. 5. El ETERNO es exaltado, pues El habita en lo alto; El ha llenado a Ziyon con Su justicia y rectitud. 6. El será su estabilidad en el tiempo de ustedes los hombres, una riqueza de salvación, sabiduría y conocimiento, y de temor al ETERNO, quien es su tesoro. 7. ¡Oigan a sus hombres fuertes clamando por ayuda! Los embajadores de paz se lamentan amargamente.8. Las carreteras están desiertas, no hay viajeros. Él ha roto su Pacto, despreciado a las ciudades; No tienen consideración por la vida humana.9. La Tierra está de luto y debilitándose. El Líbano se está marchitando con vergüenza. El Sharon se ha vuelto como el Aravah. Bashan y Karmel han sido sacudidos hasta desnudarlos. 10. "Ahora me levantaré," dice el ETERNO, "Ahora me exaltaré y me engrandeceré. 11. Ustedes conciben paja y dan a luz rastrojo, tu aliento es fuego devorándote. 12. Los pueblos serán como quemados en cal, como espinos cortados para arder en el fuego. 13. ¡Ustedes que viven lejos, oigan lo que he hecho! ¡Ustedes que están cerca, reconozcan Mi poder! 14. Los pecadores en Ziyon están temerosos, el temblor se ha apoderado de los impíos."¿Quién de nosotros puede vivir con el fuego devorador? ¿Quién de nosotros puede vivir con el fuego eterno? 15. Aquel cuya vida es justa y sus palabras rectas, aquel que aborrece las riquezas por medio de la extorsión, aquél que sacude sus manos y las libra de soborno, tapa sus oídos contra palabras de sangre y cierra sus ojos para no mirar al mal. 16. Tal persona habitará en las alturas;
 su refugio, una fortaleza entre los riscos, su alimento y bebida en provisión continua. 17. Tus ojos verán al Rey en su hermosura, ellos contemplarán la tierra extendida en la distancia. 18. Tu mente meditará en el terror: "¿Dónde está el hombre que hizo el conteo? ¿Dónde está el hombre que efectuó el peso? ¿Dónde está el hombre que enumeró las torres? 19. No verás al pueblo
intransigente, ese pueblo cuya lengua es tan oscura, cuya lengua tartamudeante no puedes entender. 20. Miren a Ziyon, la ciudad de nuestras festividades; tus ojos verán a Yerushalayim, una morada segura, una sukah que no será removida, cuyas estacas nunca serán arrancadas ni sus cuerdas tirantes serán cortadas. 21. Pero allí en su esplendor, YAHWEH estará con nosotros,
en un lugar de ríos y arroyos anchos. Pero ninguna barca de remos irá por allí, ningún barco majestuoso pasará cerca. 22. Porque el ETRNO es nuestro juez, Él es nuestro legislador, el
 ETERNO es nuestro Rey. El nos SALVARÁ. 23. Porque tus cuerdas están colgando flojas, no aseguran el mástil, ni tensan la vela. Entonces el botín compartido es tan enorme, que hasta los lisiados toman parte del despojo. 24. Ningún habitante dirá: "Estoy enfermo"; al pueblo que habite allí le será perdonado su pecado.
Tales son las promesas maravillosas de nuestro Creador, Redentor y Salvador para Su pueblo, y todos  aquéllos que Le obedezcan!



¿ACASO NUESTRO CREADOR PIDE QUE SE VIERTA SANGRE HUMANA PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS?

En un verso muy mencionado por los cristianos en su libro particular del Nuevo Testamento, escrito entre otras cosas por el Edomita Pablo, dice, “Y según la “ley”, casi todas las cosas se purifican con “sangre”, y sin derramamiento de sangre no se hace la remisión”(Hebreos 9:22). Por supuesto que tal verso se refiere al perdón o remisión de los pecados cometidos por el hombre, como se aclara en los dos versos anteriores. Ha sido un tema central dentro del  Cristianismo y en su libro el Nuevo Testamento, que la ofrenda sacrificial de “Jesús el Cristo” al verter su sangre sobre la cruz en pago de los pecados cometidos por la humanidad fue necesaria, ya que es el único medio de expiar los pecados.
¿Acaso es cierto tal absurda afirmación? Y, ¿en qué Escrituras se basan ellos para afirmar tal idea obsesiva? ¿Acaso tiene respaldo en las Sagradas Escrituras Hebreas?- Los cristianos claman una y otra vez que es de absoluta necesidad que se vierta sangre para obtener el perdón y que se basan en las Escrituras Hebreas!  Por ello, muy a menudo, recurren al libro de Levíticos para comprobar su afirmación. Allí leemos, “Porque la vida de la carne está en la sangre, y Yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida, con la sangre se hace.”(Levítico 17:11).  Este pasaje, de forma aparente, tiene que ver en primera instancia con la prohibición de “consumir sangre”, pero en realidad la expiación, aquí, es secundaria puesto que tal prohibición es la de tácitamente prohibir que no se  consuma sangre alguna ( Génesis 4:9 & Deuteronomio 12:23). Un razón que omiten los cristianos es la de hacer conocer a sus adeptos es que la práctica de consumir sangre animal fue una práctica generalizada entre los pueblos paganos de la antigüedad. ¡Aún hoy día se practica en ciertas tribus y pueblos de África y en América Latina¡ En la antigüedad lo  practicaban los pueblos que residían vecinos a Israel porque era parte importante en sus prácticas religiosas idolátricas. Por ello se le aconsejó y advirtió a Israel no practicar tales costumbres, en ninguna de sus modalidades¡ (Deuteronomio 12:28).
Visto lo anterior podemos decir que puesto que la vida de la carne reside en la sangre, que fluye por las venas del cuerpo, ésta no se debe consumir, aunque bien se puede usar como una forma de expiar pecados menores. Sin embargo no nos dice, ni lo sugiere, que la sangre sea el ÚNICO  medio de expiación.  Por supuesto que las Sagradas Escrituras Hebreas hacen mención de otros medios que bien se pueden usar para expiar pecados menores, en vez de usar la sangre de un carnero o de un becerro para ofrendarlo como sacrificio. Nunca encontrará en las Escrituras Hebreas una cita que avale sacrificio humano alguno para satisfacer a nuestro Creador. Esa práctica es una brutal que exigían los “dioses” paganos de la época.

OTROS MÉTODOS PROPIOS Y ACEPTABLES PARA LA EXPIACIÓN

 



Definitivamente, para la expiación de los pecados cometidos por el género humano no es necesario que se vierta sangre de animal puro alguno, y menos aún el de sangre humana. Ello solo es una práctica de las religiones paganas.” Moshe dijo a Aharon: "¡Toma tu incensario, pon fuego en el altar, pon incienso sobre él, y apúrate con él a la asamblea para hacer expiación por ellos, porque furia ha salido el ETERNO, y la plaga ya ha comenzado!"  Aharón lo tomó, como Moshe había dicho, y corrió al medio de la asamblea. Allí la plaga ya había comenzado entre el pueblo, pero él añadió incienso e hizo expiación por el pueblo.  El se paró entre los vivos y los muertos, y la plaga se detuvo.”(Números 16:41 al 47).  Claramente aquí vemos expuesto cómo el incienso se puede usar para la expiación, de la misma forma como la sangre de animales puros se usa- ba en los sacrificios. “El rico no dará más ni el pobre dará menos que medio shekel cuando den la ofrenda al ETERNO para expiación por sus vidas. 16 Tomarás el dinero de la expiación del pueblo de Israel y lo usas para el servicio de la tienda de reunión, para que sea un recordatorio del pueblo de Israel delante al ETERNO para expiar por sus vidas”(Éxodo 30:15-16). La frase, “…para expiar por sus vidas”,  en los versículos anteriores es la misma que se usa en Levítico 17:11.  Es por ello que leemos,  “Por eso traemos  de ofrenda al Eterno lo que cada uno de nosotros ha encontrado en objetos de oro, brazaletes, ajorcas, anillos, pendientes y collares, para hacer expiación por nosotros delante del Creador” (Números 31: 50).  En éste pasaje anterior vemos cómo el dinero,  y objetos de  metal precioso,  se pueden usar para hacer expiación por los hijos de Israel.  Aquí el principio NO ES que la expiación se pueda comprar como se suele hacer en las prácticas de la iglesia de Roma, cuyos sacerdotes venden , de forma ordinaria, el perdón.  Más aún, se practicaba para hacer obras de caridad con ese dinero y valores, y no como en aquella para beneficio personal. En este caso el mismo se usaba para la manutención física del Templo mismo.



¿CUBRE ACASO LA SANGRE TODOS LOS PECADOS?


De acuerdo a las Sagradas Escrituras Hebreas la sangre que se tomaba para sacrificio se limitaba para toda expiación permitida y ordenada por el Creador;  se hacía uso solo de animales LIMPIOS, no inmundos. Ante todo, y entre sus limitaciones, estaba  el que tales sacrificios se ofrecían por los pecados NO intencionales, los que se cometían por ignorancia tal como el efectuar un trabajo en día de Sábado cuando, erróneamente,  se pensaba que estaba en un día de Domingo; en ese caso se hacia una expiación brindando una ofrenda sacrificial de un animal limpio y sin defecto físico alguno.  Es así como debemos saber y recordar que los pecados cometidos intencionalmente no se pueden expiar con sacrificio animal alguno, y menos con el sacrificio brutal de un ser humano. Notemos, pues, las instrucciones claras y precisas dadas por nuestro Creador a Sus sacerdotes al respecto, “El Eterno Creador habló así a Moisés: Háblale y dile a los hijos de Israel : Si alguien peca  con inadvertencia cualquiera de las cosas  prohibidas por tu Creador, y comete algunas de esas acciones prohibidas, si el que peca es un Sacerdote ungido –mashiach- haciendo culpable al pueblo, entonces éste ofrecerá al Eterno, por el pecado cometido, un novillo SIN DEFECTO, como sacrificio por el pecado cometido.  Llevará al novillo a la entrada de la Tienda de Reunión  -o Templo- ante el Eterno su Creador, impondrá la mano sobre la cabeza del novillo, y lo inmolará ante el Creador.  El Sacerdote ungido  tomará de la sangre del animal y la llevará a la TIENDA DE REUNIÓN.  Allí el Sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará con ella, siete veces, ante el Eterno,  el Velo del Santuario.  El Sacerdote untará con la sangre los cuernos del Altar del incienso aromático ante el Creador, en la Tienda de Reunión, y verterá toda la sangre obtenida del novillo al pié del Altar de los Holocaustos que se encuentra a la entrada de la Tienda de Reunión.” (Levítico 4:1 al 7)
El clamor y  obligatoriedad que hacen las Iglesias Cristianas y Católica de que solo la sangre puede expiar los pecados provoca, de hecho, una pregunta muy natural y lógica: ¿Qué haría y pasaría si un Sacerdote, u otra apersona, no tiene la capacidad económica de ofrecer en sacrificio un novillo o un carnero para ofrendarlo por el pecado metido? ¿Acaso es posible llegar a pensar, por un momento, que un CREADOR  AMOROSO y MISERICORDIOSO, como nuestro Padre, instituiría un sistema de expiación que solo pudiesen usufructuar los ricos del pueblo?
Al respecto, veamos lo que Él nos dice:”Cuando sus recursos no alcancen para un ares menor, presentará ante el Eterno su Creador como sacrificio de reparación por su pecado, dos tórtolas o dos pichones, uno como sacrificio por el pecado, y otro en holocausto.”(Levítico 5:7).  Aquí podemos comprobar, perfectamente, la generosidad y amor de nuestro Creador por Su creación. Más aún, es posible que haya personas que aún, dentro de la pobreza más grande, alguien no pueda ofrendar esas  pequeñas aves. En tal caso nuestro Padre nos tiene la respuesta, “Si no le alcanza para dos tórtolas  o dos pichones, presentará como ofrenda suya, por haber pecado, una décima de la medida de un efá de flor de harina de trigo como sacrificio por el pecado.  No le añadirá aceite, ni echará sobre ella incienso, porque es sacrificio por el pecado” (Levítico 5:11).Bien podríamos anexar otra cita que se dio unos cuantos siglos después de la anterior, “¿Acaso Me presentasteis a Mi sacrificios y ofrendas vegetales en el desierto cuarenta años, oh Casa de Israel? Antes bien, alzasteis a vuestro ídolo Moloch, y a vuestras imágenes de la estrella de vuestro dios Saturno, que hicisteis para vosotros…” (Amós 5:25 y 26). A los dioses Moloch y  Saturno se le ofrecían sacrificios de seres humanos y derramamiento de sangre como expiación por los pecados, costumbre que, más tarde, adoptó la Iglesia de Roma!
Todo esto anterior es muy interesante pero también, tremendamente perjudicial y dañino para la Doctrina Cristiana, con respecto a su posición de que sólo el “derramamiento de sangre” del Hombre de Galilea, Jesús, puede expiar los pecados de toda una humanidad entera. Tal Doctrina se cae de su propio peso, ya que nuestro Creador permite ofrendar hasta una “décima de un efá de harina de trigo” como ofrenda por el pecado cometido!  No tiene asidero Escritural alguno, y menos a la luz de las Sagradas Escrituras Hebreas, tal absurdo.  Cuando consideramos seriamente los azotes y las torturas que sufrió Jesús a manos de los Romanos, nos extrañamos del hecho por qué no pensó en las escrituras de Levítico 5:11, o ofreció más bien un saco de harina para evitarse el castigo, mofa y muerte que le propinaron los Romanos!


 

PARA CUALQUIER SACRIFICIO ES NECESARIO QUE EXISTA UN TEMPLO.


Sí, es la pura verdad! Mientras el Templo permaneció en pié los sacrificios formaban, sin duda alguna, parte del proceso para expiación de los pecados cometidos, de manera inconsciente o por ignorancia. Surge de inmediato la pregunta,  ¿qué de las personas que no tuvieron acceso al Templo? y ¿qué se habría de suponer que harían  los Israelitas después que el Templo fue destruido y llevados ello al exilio a Babilonia, por allá en el 586 Antes de la Era Común (AEC)?
Después que el Rey Salomón terminó de construir el espectacular edificio, diseñado por el mismo Creador, en Jerusalém, él se lo dedicó al Eterno con una muy sentida oración.  Esta oración, nada corta en realidad, la podemos leer tanto en 1 de Reyes, capítulo 8, y en 2 de Crónicas, capítulo 6. Sin embargo debemos notar en ella que Salomón no se refiere a sacrificio alguno. Ello es muy claro. Si los sacrificios hubiesen el centro o punto focal de tales actividades dentro del Templo, entonces ésta omisión de parte de Salomón es muy curiosa de por sí.  Más aún,. El propósito real y verdadero de la construcción del Templo fue el de que Él, la Gloria de nuestro Creador, morase allí en el Arca del Pacto que contenía la Ley dada a Moisés en el Monte Sinaí, Ley por la cual nuestro Hacedor deseaba que todos nosotros viviéramos.  El Templo fue, antes que todo y de forma única, un símbolo de la SHEKINAH o Presencia o Gloria del Santo de Israel en el mismo! Por tal razón, Salomón le manifestó al Eterno, “He querido erigirte una MORADA, un lugar donde habites para siempre.”(1 Reyes 8:13).  Con antelación el Eterno manifestó, ”Me han de hacer un Santuario para que YO HABITE en medio de ellos “ -el pueblo Hebreo. (Éxodo 25:8).
Al final de la oración de Salomón, y en relación a la posibilidad de que el pueblo no estuviese, en cualquier oportunidad del tiempo en Israel, y no tuviese la posibilidad y acceso al Templo, le solicita al Eterno lo siguiente, “Cuando pequen contra Ti, PUES NO HAY HOMBRE QUE NO PEQUE, y Tú irritado contra ellos los entregues al enemigo, y sus conquistadores los lleven al país enemigo, lejano o próximo, SI SE CONVIFRTIEREN en su corazón, en la tierra a que hayan sido llevados, SI SE ARREPIENTEN Y TE SUPLICAN en la tierra de quienes los han deportaron diciendo, “Hemos pecado, hemos sido perversos, somos culpables”, y si se vuelven a Ti con todo su corazón y con toda su alma, en el país de los enemigos que los han deportado, y Te suplican vueltos sus ojos hacia la CASA que he edificado a TU NOMBRE, escucha Tú, por favor, desde los cielos, lugar de Tu Morada, y perdona a Tu pueblo, que ha pecado contra Ti, todas las rebeldías con que Te han traicionado, y concédeles que hallen compasión entre sus captores para que éstos les tengan piedad, porque ellos son TU PUEBLO  y TU HEREDAD, los que sacaste de Egipto, de en medio del crisol de la tierra” (1 de Reyes 8:46 al 51).
Éste pasaje anterior nos ayuda a entender lo que nos dice Levítico 17:11, de una forma correcta.  Las Escrituras Hebreas nos enseñan de forma clara y concisa que la sangre de ningún animal limpio, y con más razón la sangre de un ser humano NO ES, ni fue necesaria para expiar los pecados.  La oración y el arrepentimiento sinceros también nos muestra que son un medio efectivo de obtener el perdón, de expiar los pecados cometidos contra nuestro Creador  En verdad, y cuando el Templo estuvo en pié, se pudo efectuar allí sacrificios de animales puros para expiar los PECADOS NO INTENCIONALES. Lo que realmente Levítico 17: 11 nos enseña  es que, cuando se traía un sacrificio animal se prohibía consumir la sangre del mismo, porque lo estatuyó así nuestro Creador y porque ella fue una práctica generalizada entre los pueblos paganos de la época.



Tehillim (Cantos de Alabanza)

SALMOS
Libro I
(La correcta traducción  de los Cantos de Alabanza o Salmos, Capítulos 1 y 2, tomado de las Sagradas Escrituras Hebreas)


1.- 1 ¡Qué bendecidos son todos aquellos que rechazan el consejo de los perversos,
y no están en camino de pecadores ni se sientan con los escarnecedores! 2  Que su delicia está en la Toráh del Eterno Creador, que en Su Toráh meditan día y noche. 3  Son como árboles plantados junto a corrientes de agua pura, que dan su fruto en su temporada, sus hojas nunca se marchitan, y todo lo que hacen prospera. 4 No así le sucede a los perversos, que son como paja que arrebata el viento. 5 Por esta razón es que los perversos no resistirán el Juicio Eterno, ni resistirán los pecadores en la congregación de los justos. 6 Porque el Eterno Creador vigila el camino de los justos pero el camino de los perversos está  predestinado a la perdición.

2.-1 ¿Por qué es que se alborotan las naciones, y la gente refunfuña en vano? 2 Porque los reyes de la tierra toman posiciones, y sus dirigentes conspiran juntos, contra el Eterno y su ungido David. 3 Ellos gritan: "¡Rompamos sus grilletes! ¡Y echemos de nosotros sus cadenas!" 4 El que se sienta en el cielo se ríe; Nuestro Creador los mira con mofa. 5 Después en su ira los reprende,  y los aterroriza en Su furia, 6 "Yo mismo he instalado a Mi Rey David en Tziyon, Mi Monte Kadosh." 7 "Proclamaré un decreto”  -dijo David: “el Eterno Creador me dijo: 'Tú eres mi hijo; hoy Me he convertido en tu Padre.8 Pídeme y te daré las naciones por herencia; y será posesión tuya toda la anchura de la tierra. 9 Tú los quebrantarás con cetro de hierro, y los harás añico como vasija de barro.'" 10 Entonces, oh  reyes, sed sabios; ya están advertidos, ustedes jueces de la tierra. 11 Sirvan al Eterno Creador con temor; y alégrense, pero con temblor. 12 Besen a Mi hijo David*, para que no se enfurezca, y perezcan en el camino, cuando de repente arda su ira. ¡Qué bendecidos serán todos aquéllos que en Mi se refugien!
¡Definitivamente¡ Tenemos un Padre increíblemente maravilloso¡ No existe otro igual fuera de Él¡


CANTOS DE ALABANZAS DEL PUEBLO HEBREO PARA EL ETERNO CREADOR             
(121, 123, 124, 125





(1) Si alzo mis ojos a los montes, y me pregunto ¿de dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene del Eterno, el que hizo el cielo y la tierra. 3 El no dejará que tu pie resbale; Él es tu guardián, no está dormido. 4 No, el que guarda a Israel nunca se descuidará o se dormirá. 5 El Eterno es tu guardián; a tu mano derecha el Eterno Creador te provee con sombra; 6 el sol no te golpeará durante el día ni tan siquiera la luna de noche. 7  El Eterno te guardará de todo mal; El guardará tu vida.8 El guardará tu salida y tu entradadesde ahora y para siempre.

 (1) Alzo mis ojos hacia Ti, cuyo trono está en el cielo.2  Como un sirviente mira la mano de su amo, o la sirvienta la mano de su señora, así nuestros ojos se vuelven al Eterno nuestro Elohim, hasta que El tenga misericordia de nosotros. 3 Ten misericordia de nosotros, ten misericordia; porque ya tenemos suficiente menosprecio, más que suficiente desprecio de la complacencia y el desdén de las naciones arrogantes.

(1) Si el Eterno no hubiese estado por nosotros – que lo repita Israel – 2 Si el Eterno no hubiese estado por nosotros cuando la gente se levantó para atacarnos, 3 entonces, cuando la ira de ellos se encendió contra nosotros, ¡nos hubieran tragado vivos! 4 Entonces nos habrían inundado las aguas, el torrente hubiera barrido por sobre nosotros. 5 Sí, las aguas enfurecidas hubieran barrido por sobre nosotros. 6 ¡Bendito sea el Eterno Creador, que no nos dejó para que no fuésemos  presa para sus dientes! 7 Escapamos como pájaro de la trampa del cazador; y la trampa se rompió, y nosotros pudimos escapar. 8 Nuestro socorro está en el Nombre del Eterno  Creador, el que hizo el cielo y la tierra.

(1) Aquellos que confían en el Eterno son como el Monte Tziyon, el cual no puede ser removido  sino que permanecerá para siempre. 2 ¡Yerushalayim! ¡Montañas todo alrededor de ella! Así está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre. 3 Porque el cetro de la perversidad no regirá la heredad de los justos, para que los justos no vuelvan sus manos a la maldad. 4 Haz el bien Padre Eterno, a los buenos, a aquellos rectos en su corazón. 5 Más para aquellos que se desvíen en sus propios caminos torcidos, deséchalos Padre, junto con aquéllos que obran maldad. ¡Shalom eterno sobre Israel!

Estos cantos de alabanza, o salmos, debemos tenerlos siempre en mente; no olvidando que, aún, seguimos siendo seres humanos proclives al pecado y que debemos confiar sinceramente en nuestro  único Redentor y Salvador   -nuestro Padre-   quien siempre estará listo a oírnos cuando nos acerquemos a Él con todo nuestro corazón, sinceridad y arrepentimiento!



HISTORIA Y PROFECIA DE UN PUEBLO DESLEAL


En el capítulo 28 de Génesis encontramos la historia de los descendientes de nuestro Patriarca Isaac, Esaú y Jacob. Si seguimos la lectura en Génesis nos encontramos con la narración donde Esaú vende, por un plato de lentejas, su primogenitura a su hermano Jacob. Por esa razón su odio fue uno feroz y odioso ante los ojos de nuestro Creador. Por ello existe, dentro de las  SAGRADAS ESCRITURAS HEBREAS, un libro donde se menciona el futuro del pueblo Edomita, descendientes directos del hermano de Jacob, Esaú. Es de recordar que debido a la fe absoluta de Jacob para con su Creador, Él lo escogió y dio bendiciones y, más luego, le cambia su nombre original por el de ISRAEL-  Este libro es el que lleva el nombre de quien lo escribió, OVADIAH o ABDÍAS . Leámoslo en su versión original del Hebreo:

“1.- Esta es la visión de Ovadyah. Aquí está lo que el Eterno Creador, el  Elohim, dice acerca de Edom: un mensajero ha sido enviado entre las naciones diciendo: "Levántense, vamos a
atacarla," oímos un mensaje del CREADOR: 2.- "Te voy hacer la más insignificante de las naciones, estarás por debajo del desprecio.3.- Tu corazón soberbio te ha engañado, tú, cuyas casas están en cuevas en los riscos, que vives en las alturas y que te dices a ti mismo: ¿Quién me puede derribar a tierra? 4.- Si haces tu nido tan alto como el de las águilas, aun si lo pones entre las estrellas, Yo te derribaré de allí," dice el ETERNO. 5.- Si ladrones vinieran a ti, o asaltadores de noche (¡Oh, qué destruida serás!). ¿No cesarán hasta cuando hayan robado lo suficiente? Si vendimiadores vinieren a ti, ¿no dejarán algunas uvas para la rebusca? 6.- ¡Pero mira como Esaú ha sido saqueado, sus tesoros secretos han sido encontrados!  7.- Tus aliados sólo fueron contigo hasta la frontera, aquellos que están en paz contigo te engañaron y te vencieron, aquellos que comieron tu comida te pusieron una trampa, y no pudiste discernirla. 8.- "Cuando ese día venga," dice el Eterno, "¿no destruiré Yo a todos los sabios de Edom y no dejaré ningún discernimiento en el  Monte de  Esaú? 9.- Tus guerreros, Teman, estarán tan confundidos que todos en el Monte de Esaú serán muertos. 10-. Por la violencia que hiciste a tu hermano Jakov, la vergüenza te cubrirá; y serás cortado para siempre. 11.- En ese día te paraste a un lado mientras extranjeros se llevaban sus tesoros, y extraños entraban por sus puertas para echar suertes por Yerushalayim – tú no fuiste diferente a ellos. 12.- No debiste haber mirado a tus hermanos con satisfacción maligna en el día de su desastre, ni regocijarte sobre el pueblo de Judáh en el día de su destrucción. No debiste haber hablado arrogantemente en el día de la aflicción, 13.- ni haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su calamidad – no, no debiste haber mirado con satisfacción maligna  su sufrimiento en su día de calamidad, ni haber puesto tus manos en su tesoro en el día de su calamidad. 14.- No te debiste haber parado en las encrucijadas para cortar a sus fugitivos, ni haber entregado a sus sobrevivientes en un día de su aflicción."
15.- Porque el día del ETERNO CREADOR  está cerca para todas las naciones; como tú hiciste, te será hecho a ti; tus tratos regresarán a tu propia cabeza. 16.- Porque así como has bebido en Mi Monte Santo, así beberán todas las naciones a su debido turno; sí, ellas beberán y se lo engullirán y será como si nunca hubieran existido. 17.- Pero en el Monte Tziyon habrá un Remanente Santo que escapará, y la casa de Jakov recuperará su herencia legítima ( toda la tierra que le corresponde legalmente a Israel y que el Eterno delimita en Sus Sagradas Escrituras). 18.- La casa de Jakov será un fuego y la casa de Yosef una llama prendiendo fuego y consumiendo el tocón que es la casa de Esaú. No quedará nada de la casa de Esaú, porque YAHWEH ha hablado. 19.- Aquellos en el Neguev volverán a poseer la Montaña de Esaú, y aquellos en el Shefelah, la tierra de los Filisteos; ellos volverán a poseer el campo de Efrayim y el campo de Samaria, y Benjamín ocupará Gilead. 20.- Aquellos de este ejército del pueblo de Israel, dispersos entre los Cananeos, y tan lejos como Tzarfat  y  los deportados de Yerushalayim en Sefarad  (España) volverán a poseer las ciudades en el Neguev. 21.- Entonces los victoriosos ascenderán al Monte Tziyon para reinar sobre el Monte de Esaú; pero el reinado pertenecerá al ETERNO CREADOR.”

 

¿ACASO FUE Y ES ACEPTABLE EL SACRIFICIO DEL HOMBRE DE GALILEA?



Un aspecto de gran importancia para los cristianos del mundo es el hecho y convicción  que el sacrificio de Jesús de Nazaret, en la cruz, sirvió como una “expiación universal” de los pecados cometidos por la humanidad toda, desde la creación de Adán y Eva. Sin embargo, si escudriñamos las Sagradas Escrituras Hebreas y observamos las indicaciones que allí se nos prescriben, la conclusión clarísima es que Jesús nunca pudo servir como un “sacrificio de expiación”, no sólo por ser él un ser humano, sino porque él no pudo satisfacer el requisito inequívoco descrito en la Torah con relación a los sacrificios de animales y vegetales. Veamos, “Porque la vida de la carne está en la sangre, y Yo os la he dado para hacer EXPIACIÓN en el ALTAR, por vuestras vidas…” (Levítico 17:11),  Aquí, en este verso, debemos observar que la sangre del “sacrificio aceptable”  se debía derramar SOBRE EL SANTO ALTAR del Templo, y no sobre el símbolo fálico y pagano de una cruz.                                                                                              Muy claro, también, es el Muy claro, también, es eldetalle que ninguna sangre derramada, como sacrificio, es aceptable como SACRIFICIO.  Nuestro Creador señaló reglas y leyes muy meticulosas que habrían de regir sobre todo sacrificio que le fuese ofrendado.  Es así como la “crucifixión de Jesús” puede que esté de acuerdo con el Nuevo Testamento Griego del Mitraísmo, pero no así con las Sagradas Escrituras Hebreas; y como su sangre no fue ofrendada sobre el Altar, no llena los requisitos expuestos por Él en Sus Escrituras.  Fuera de lo anterior existen otros muchos factores que hacen INACEPTABLE la crucifixión de Jesús como son las bases e indicaciones Escriturales.  De acuerdo a tales reglas, insertas en el libro de Levítico, TODOS los sacrificios debían ser ofrendados por un SACERDOTE LEVITA, por un descendiente de la línea de Aarón.  Y los que llevaron a Jesús a la crucifixión fueron absolutamente paganos, gentiles soldados Romanos!
Todo sacrificio debe ser uno que NO tenga imperfección alguna, o estuviese dañado, “…la víctima debe ser ANIMAL macho, sin defecto, buey, oveja o cabra.  No ofreceréis NADA defectuoso, pues no os será aceptado.  Si alguno ofrece al Eterno Creador ganado mayor o menor, como sacrificio de comunión, sea en cumplimiento de un voto o como ofrenda voluntaria, ha de ser una res SIN DEFECTO para poder alcanzar favor; no debe tener defecto alguno.  No presentaréis ante Mí  ANIMAL ciego, quebrado, mutilado, ulcerado, sarnoso o ruin; de ellos NADA pondréis en al Altar como manjar que se abraza para el Eterno Creador.” (Levítico 22:19, 20, 21 y 22).  Y el Hombre de Galilea no fue un animal, pero si  un supuesto ser humano ulcerado por las huestes paganas de Roma!
Se nos viene ahora un problema más.  Los “evangelios del Nuevo Testamento Griego” claramente enseñan a sus seguidores  que “Jesús fue azotado, golpeado” -(Mateo 27:27 al 30)-  lo que lo hace defectuoso  e impropio para sacrificio alguno. Con mucha frecuencia los Cristianos y Católicos  reaccionan ante éstas anotaciones Escriturales, y protestan  manifestando que es impropio ser “tan literal”, y que la “muerte de Jesús”, más bien,  un “sacrificio simbólico” o espiritual.  Puede que insistan en ello pero, en su Nuevo Testamento se narra que “Jesús fue, literalmente, nuestro sacrificio de “pascua”, y muerto él fue traspasado en su costado por uno de los soldados, más su piernas no fueron quebradas como lo fueron las de sus acompañantes (Juan 19:33 al 36)..
El evangelio de Juan hace una descripción de Jesús como si fuese el “cordero pascual” que se supone no tuvo ningún hueso quebrado o roto (cf. Éxodo 12:46, Números 9:12). Si ello fuera cierto entonces Jesús debió llenar los requisitos exigidos por nuestro Creador en cuando a sacrificios; Leyes y Preceptos que Él le dio a Moisés para ellos se cumplieran exactamente como Él lo dispuso en Su Manual.  Cuando confrontamos esas posibilidades
que manejan los Cristianos y Católicos, con las claras y transparentes instrucciones de las Sagradas Escrituras, de cómo y quién debe ofrecer un sacrificio aceptable, las mismas sólo nos confirman que aquéllas son una recolección de tontos legalismos.