domingo, 7 de octubre de 2012
ESTUDIOS SOBRE LAS ESCRITURAS
C Á P
S U L A S
1 3 0
Por:
J.N.Robles Olarte
Las virtudes de una buena esposa
¿Qué es lo que hace a una esposa ser una buena esposa? Cualidades y características positivas al desempeñar su papel.
Existen muchas otras respuestas, posible tantas como el número de buenos esposos que reconocen y aprecian el valor único de sus esposas concediéndoles un merecido crédito. No es una tarea fácil el definir las cualidades que debe poseer una buena esposa. Cada una tiene difieren cualidades y manera de manifestarlas que la distinguen.
Si bien una esposa puede ser una interminable fuente de felicidad, el esposo no siempre reconoce y valora sus virtudes como una joya. Para tales maridos, la descripción que hace Daniel Webster de una esposa posiblemente no sea apreciada completamente: "No existe nada sobre la tierra que pueda ser comparado con la fiel y estrecha unión de una esposa; ni criatura que por objeto de su amor sea tan indómita, tan perseverante y tan dispuesta a sufrir y morir. Bajo las más deprimentes circunstancias, la debilidad de una mujer se convierte en fortaleza; su timidez se convierte en audacia; toda su flaqueza desaparece y su espíritu adquiere la dureza del mármol... cuando las circunstancias la conducen a sacar toda su energía e inspiración por su afecto".
En palabras de Lamartine, algunos esposos posiblemente no aprecien las cualidades de oro de las buenas esposas hasta que la muerte los separe: "La muerte de la esposa de un hombre es como derribar un viejo roble que por mucho tiempo le ha proporcionado sombra a un hogar. De ahora en adelante el mundo con sus penas y vicisitudes caerá sobre el corazón del viudo y no hay nada que detenga su fuerza o le proteja del peso del infortunio".
Una buena esposa tiene que contender con distracciones que se originan con la división de responsabilidades, lo cual le debilita su previo estatus y papel de dominio en la familia como fuente infinita de inspiración, afecto y amor.
Las citas del libro de los Proverbios, des a una buena esposa, son aún relevantes y aplicables "Fortaleza y honor son su vestidura y ella sonríe en los tiempos por venir... Ella abre su boca con sabiduría y la ley del amor está en su lengua... ella cuida con esmero todo lo de su hogar, y no se permite estar en la ociosidad. Sus hijos crecen y la bendicen, y su marido ora por ella".
Aunque en estos tiempos una delineación de responsabilidades tal vez sea necesaria en la industria y el comercio, no necesariamente asegura una fuente interminable de amor y atención de una buena esposa al llevar a cabo su pesada y triple responsabilidad al atender su empleo fuera de casa, el hogar y la familia.
Como el filósofo francés Rousseau sabiamente describió a una buena esposa: "Su placer radica en la felicidad de su familia". En estos días una buena esposa frecuentemente encuentra difícil para compartir la felicidad por la necesidad que existe ahora de dividir sus esfuerzos y responsabilidad requeridos por intereses más allá de su esfera de influencia y control fuera del ambiente familiar.
Tal vez el mundo necesita ahora retroceder un poco por el bien de la familia, restituyendo el papel de la buena esposa como comandante en su propio ambiente familiar para que ella pueda gozar y disfrutar de los adelantos de la tecnología moderna en el hogar asegurando así un constante flujo de cuidados, amor y paz a su familia con la ley del amor sobre sus labios.
Una mujer puede construir o destruir un hogar, pero solamente una buena esposa puede adornarlo con AMOR y PAZ.
Abraham
Avinu (nuestro padre) no fue judío...
y Adán tampoco.
y Adán tampoco.
Por: José Galicot
Si Abraham viviera en nuestros días en Israel (o en México), y decidiera
casarse con Sara, se encontraría con el problema de que no podría demostrar que
su madre era judía (no lo era), ni que le habían hecho la circuncisión (no se
la hicieron), desde luego los padres de Sara tampoco fueron judíos (si Abraham
el gigante intelectual, fue el primer monoteísta y el primer judío lógicamente
todos los demás aún no lo eran), y menos los progenitores de Agar (concubina de
Abraham con la que concibió a Ismael), por lo que todas las relaciones de
Abraham se complicarían enormemente, veamos:
Sabemos (a través de
la Biblia) que Dios hizo un pacto con Abraham, en el cual (con la intervención
divina) él y sus herederos serían el "pueblo elegido", pero...
reflexionemos... ¿Isaac el hijo de Sara e Ismael el hijo de Agar serían hoy
considerados judíos?, yo creo que no porque sus madres no lo eran (o no podrían
demostrarlo a las escrutadoras investigaciones de los ortodoxos) y si bien
Isaac fuese aceptado como tal, esta aceptación debería extenderse a Ismael, ¿o
no? Por otro lado podemos concluir que en vista del proceso histórico Abraham
no conocía la Ley Mosaica, la de los diez mandamientos, simplemente porque
Moisés no había nacido.
Adán no tuvo mamá, como tampoco le hicieron la circuncisión porque el pacto con Abraham fue posterior a su nacimiento, desde luego Eva tampoco tuvo mamá, quizás por eso le hizo caso a la serpiente. Estos dos personajes (Adán y Eva), son los primeros humanos bíblicamente hablando, padres de todas las razas, las religiones y los pueblos: ¿Cómo le hubiera ido a esta pareja ante el análisis severo de los ultra religiosos?
Hay otros casos bíblicos extraños donde se manejan "dobles estándares" de valores, por ejemplo:
La linda Fiesta de Purim, donde los personajes están tan bien definidos como es el caso de Mordejai el sabio tío de la Reina Esther quien participó ayudando en el enlace de su sobrina con el Rey Hajashverosh, acto que permitió deshacer la "tenebrosa" intriga de Aman y salvar al pueblo judío. Muy bien que suenen los "pitos", matracas y abucheos cuando se lee la "Meguilá (leyenda) de Esther" y se menciona a Aman... pero... un momento, contengamos la alegría... ¿qué Hajashverosh se convirtió al judaísmo?, ¿acaso la Reina Esther se casó con un goy (gentil)?, y sus hijos, príncipes de Babilonia ¿judíos? La Biblia no nos da respuesta pero estoy seguro que si estos personajes vivieran ahora pasarían un mal rato explicando esa boda y sus resultados a los testarudos ortodoxos.
En la Biblia también aparece el caso de Ruth la moabita, que se casó con Boaz; cuando se murió éste, cuidó con bello amor filial a su pobre suegra (eran otros tiempos, otras nueras y otras suegras), es un noble ejemplo de solidaridad humana... pero ¿y los hijos de Ruth fueron judíos?
Existe también la leyenda de que todo un reino en Rusia (Kazar) se convirtió al judaísmo (posiblemente por eso hay tantos güeritos entre nuestros correligionarios) y si ellos, los kazaros se quisieran casar en Israel, tendrían que viajar a Chipre, pues los ortodoxos no se lo permitirían en Tierra Santa.
Se dio el caso de que el mismísimo Rey Salomón (el sabio, el del Cantar de los Cantares), tuvo su aventurita con la Reina de Saba (claro que fue una buena manera de consolidar lazos fraternos ¿? con los países circunvecinos, pero ella, la Reina bellísima no era judía).
Se sabe que hubieron tiempos remotos en que los judíos hacíamos proselitismo aún en los primeros siglos de la Era Cristiana, cuando habitaban Roma, y junto con los cristianos servíamos de nutritivo alimento a los leones del Circo Magno. Los cristianos lograban más resultados (haciendo proselitismo no como alimento) pues nosotros exigíamos que los conversos se hicieran la circuncisión, no comieran alimentos prohibidos, no mezclaran leche con carne, y por lo menos se bañaran una vez por semana (duras condiciones ¿no?), mientras que la competencia con un primer baño cubría los requisitos físicos. Así pues pronto fueron los cristianos mucho más numerosos que los mismos seguidores de Júpiter por lo que Catalina madre del Rey Constantino lo conminó a que ordenara que se adoptase el cristianismo como religión oficial de Roma, idea que tomó realidad mediante el edicto de Milán en el año 303, lo que nos obligó a suspender nuestros esfuerzos de hacer proselitismo.
Otro caso importante por lo definitivo en nuestra historia fue el momento aquel (1492) en que Isabel la Reina de España, nos obligó a escoger entre quedarnos a vivir en "la dulce España" convirtiéndonos al cristianismo o ser expulsados; dura decisión que tomaron muchos de nuestros antepasados; no se que decidiría un Yishuv (comunidad) moderno, pero si se lo que decidieron mis "tetratarabuelos", emigraron con su carga de religión e historia a Constantinopla (ironías de nuestra historia, en la ciudad denominada así en honor a Constantino encontramos refugio), pero ¡no se rajaron!
Es tiempo de definir ¿qué es ser judío?, Ben Gurión lo decía así: "Judío es el que se siente judío", y yo me permito agregar: "y el que es percibido como tal", porque; "Ser judío es una manera de vivir, pensar, gozar, actuar y sufrir, de ser, no sólo una manera de sentirse".
Ser judío no es sólo saber la Torah, no es sólo sentir la Torah es vivir la Torah en su enorme significado humanista, no en el sentido mecánico de lo que se puede y lo que se prohíbe sin razón lógica. ¡Si a la tradición, no a la imposición! Así lo entendió Abraham cuando rompió los ídolos y con los ídolos.
La religión judía es una religión dinámica, entiende y crece en los tiempos cambiantes: Se originó con Abraham, definió su moral con Moisés, creció en Babilonia, se nutrió en la historia de Saúl, David y Salomón, se intelectualizó con Maimónides, se llenó de emoción con los jazidim, por esa capacidad de comprensión dinámica vive y vivirá, por eso mismo no debe anquilosarse y fanatizarse... se perdería.
Para que los hijos de las modernas Saras, de los Hajashberoshes, de las Ruthes etc. sean judíos es necesario que enseñemos a sus padres nuestras costumbres y tradiciones, no basta con el hecho de que el Rabino los convierta. Cada comunidad y cada familia, (pues la comunidad es la familia extensa) deberá hacer esfuerzos por enseñar a estos "matrimonios mixtos" convirtiéndolos en conocedores de las virtudes y manera del ser judío, para que ellos también engrasen y fortalezcan nuestra continuidad en sus hijos, exactamente igual como hicieron nuestros antepasados con los hijos de la Reina Esther, o de Abraham.
Adán no tuvo mamá, como tampoco le hicieron la circuncisión porque el pacto con Abraham fue posterior a su nacimiento, desde luego Eva tampoco tuvo mamá, quizás por eso le hizo caso a la serpiente. Estos dos personajes (Adán y Eva), son los primeros humanos bíblicamente hablando, padres de todas las razas, las religiones y los pueblos: ¿Cómo le hubiera ido a esta pareja ante el análisis severo de los ultra religiosos?
Hay otros casos bíblicos extraños donde se manejan "dobles estándares" de valores, por ejemplo:
La linda Fiesta de Purim, donde los personajes están tan bien definidos como es el caso de Mordejai el sabio tío de la Reina Esther quien participó ayudando en el enlace de su sobrina con el Rey Hajashverosh, acto que permitió deshacer la "tenebrosa" intriga de Aman y salvar al pueblo judío. Muy bien que suenen los "pitos", matracas y abucheos cuando se lee la "Meguilá (leyenda) de Esther" y se menciona a Aman... pero... un momento, contengamos la alegría... ¿qué Hajashverosh se convirtió al judaísmo?, ¿acaso la Reina Esther se casó con un goy (gentil)?, y sus hijos, príncipes de Babilonia ¿judíos? La Biblia no nos da respuesta pero estoy seguro que si estos personajes vivieran ahora pasarían un mal rato explicando esa boda y sus resultados a los testarudos ortodoxos.
En la Biblia también aparece el caso de Ruth la moabita, que se casó con Boaz; cuando se murió éste, cuidó con bello amor filial a su pobre suegra (eran otros tiempos, otras nueras y otras suegras), es un noble ejemplo de solidaridad humana... pero ¿y los hijos de Ruth fueron judíos?
Existe también la leyenda de que todo un reino en Rusia (Kazar) se convirtió al judaísmo (posiblemente por eso hay tantos güeritos entre nuestros correligionarios) y si ellos, los kazaros se quisieran casar en Israel, tendrían que viajar a Chipre, pues los ortodoxos no se lo permitirían en Tierra Santa.
Se dio el caso de que el mismísimo Rey Salomón (el sabio, el del Cantar de los Cantares), tuvo su aventurita con la Reina de Saba (claro que fue una buena manera de consolidar lazos fraternos ¿? con los países circunvecinos, pero ella, la Reina bellísima no era judía).
Se sabe que hubieron tiempos remotos en que los judíos hacíamos proselitismo aún en los primeros siglos de la Era Cristiana, cuando habitaban Roma, y junto con los cristianos servíamos de nutritivo alimento a los leones del Circo Magno. Los cristianos lograban más resultados (haciendo proselitismo no como alimento) pues nosotros exigíamos que los conversos se hicieran la circuncisión, no comieran alimentos prohibidos, no mezclaran leche con carne, y por lo menos se bañaran una vez por semana (duras condiciones ¿no?), mientras que la competencia con un primer baño cubría los requisitos físicos. Así pues pronto fueron los cristianos mucho más numerosos que los mismos seguidores de Júpiter por lo que Catalina madre del Rey Constantino lo conminó a que ordenara que se adoptase el cristianismo como religión oficial de Roma, idea que tomó realidad mediante el edicto de Milán en el año 303, lo que nos obligó a suspender nuestros esfuerzos de hacer proselitismo.
Otro caso importante por lo definitivo en nuestra historia fue el momento aquel (1492) en que Isabel la Reina de España, nos obligó a escoger entre quedarnos a vivir en "la dulce España" convirtiéndonos al cristianismo o ser expulsados; dura decisión que tomaron muchos de nuestros antepasados; no se que decidiría un Yishuv (comunidad) moderno, pero si se lo que decidieron mis "tetratarabuelos", emigraron con su carga de religión e historia a Constantinopla (ironías de nuestra historia, en la ciudad denominada así en honor a Constantino encontramos refugio), pero ¡no se rajaron!
Es tiempo de definir ¿qué es ser judío?, Ben Gurión lo decía así: "Judío es el que se siente judío", y yo me permito agregar: "y el que es percibido como tal", porque; "Ser judío es una manera de vivir, pensar, gozar, actuar y sufrir, de ser, no sólo una manera de sentirse".
Ser judío no es sólo saber la Torah, no es sólo sentir la Torah es vivir la Torah en su enorme significado humanista, no en el sentido mecánico de lo que se puede y lo que se prohíbe sin razón lógica. ¡Si a la tradición, no a la imposición! Así lo entendió Abraham cuando rompió los ídolos y con los ídolos.
La religión judía es una religión dinámica, entiende y crece en los tiempos cambiantes: Se originó con Abraham, definió su moral con Moisés, creció en Babilonia, se nutrió en la historia de Saúl, David y Salomón, se intelectualizó con Maimónides, se llenó de emoción con los jazidim, por esa capacidad de comprensión dinámica vive y vivirá, por eso mismo no debe anquilosarse y fanatizarse... se perdería.
Para que los hijos de las modernas Saras, de los Hajashberoshes, de las Ruthes etc. sean judíos es necesario que enseñemos a sus padres nuestras costumbres y tradiciones, no basta con el hecho de que el Rabino los convierta. Cada comunidad y cada familia, (pues la comunidad es la familia extensa) deberá hacer esfuerzos por enseñar a estos "matrimonios mixtos" convirtiéndolos en conocedores de las virtudes y manera del ser judío, para que ellos también engrasen y fortalezcan nuestra continuidad en sus hijos, exactamente igual como hicieron nuestros antepasados con los hijos de la Reina Esther, o de Abraham.
NOTA: En el anterior artículo aprendemos que el
genérico Judío se refiere exclusivamente a la religión, fe y prácticas religiosas de UNA de las tribus de las DOCE
tribus originales y que, el término más correcto al hablar del Pueblo de
nuestro Eterno Creador, debe ser el de HEBREO, así como se denominó a sí mismo
el Profeta Jonás en el verso 9 del capítulo 1 del libro que lleva su
nombre, y lo fueron
Abraham y Adam. Además, vemos confirmado allí que la FE
HEBREA nada tiene que ver con la religión que el mundo conoce como “Judía”
porque, sencillamente, ni Abraham ni Adam siguieron una “religión” específica
sino los principios, estatutos, preceptos, leyes y mandatos que nuestro ETERNO
CREADOR y PADRE dio a Moisés en el Monte
de Sinaí, y puso al servicio y práctica del pueblo que Él escogió para
Sí.(J.N.Robles Olarte)
¿A qué se
debe el odio a Israel?
Por David Mandel
Es indiscutible
que Israel es el país más odiado del mundo. ¿Hay razones objetivas que
justifican, o, por lo menos, explican, ese odio, esa obsesión desproporcionada
por condenar a un país pequeño en territorio y en población, cuando hay tantas
otras disputas en el mundo?
Analicemos a
continuación algunas posibles causas del odio que muchos países e individuos en
el mundo sienten hacia el Estado Judío:
Israel ocupa
territorio de otra nación
Israel ocupó la
Cisjordania en 1967 como consecuencia de su triunfo en una guerra defensiva. El
territorio ocupado nunca había sido independiente. Estuvo bajo el control de
Jordania del 48 al 67, de Gran Bretaña desde el fin de la Guerra Mundial hasta
el 48, y durante los siglos anteriores fue provincia del Imperio Otomano. Hoy
Israel está dispuesto a entregarlo a la Autoridad Palestina mediante
negociaciones que decidan la frontera final y que tomen en cuenta las
necesidades de seguridad de Israel.
Hay otras
ocupaciones en el mundo que no producen protestas ni demostraciones:
• Rusia ocupa las
islas Kurile que pertenecían a Japón hasta el final de la Segunda Guerra
Mundial, lo cual impide que hayan transcurrido más de seis décadas, los dos
países aún no han firmado la paz. Pero esto no molesta nadie en el mundo.
• Tíbet perdió su
independencia y fue absorbido por China, desde que el ejército chino derrotó al
débil ejército tibetano en el año 1950. Esto tal vez moleste al Dalai Lama, a
sus seguidores, y a los tibetanos étnicos, pero a nadie más.
• Turquía ocupa
gran parte de la isla de Chipre, desde su invasión en 1974, lo cual no produce
protestas de nadie, excepto tal vez de los griegos chipriotas.
• Sahara
Occidental está ocupada por Marruecos. ¿A alguien le interesa?
• A raíz de la
derrota de Alemania en 1945, 13 millones de alemanes étnicos que habían vivido
durante cientos de años en lo que se llamaba Prusia Oriental, fueron
expulsados, y Prusia Oriental desapareció del mapa. Ni siquiera Alemania se
queja.
CONCLUSIÓN:
El hecho de que
Israel ocupa la Cisjordania no es la causa del odio, es sólo un pretexto.
La existencia de
refugiados palestinos
La Guerra de
Independencia de Israel, (1948-1949) iniciada por la invasión de cinco
ejércitos árabes que no aceptaron el Plan de Partición de las Naciones Unidas,
y que estaban empeñados en exterminar, (usando el eufemismo de "echarlos
al mar") a la población judía, produjo dos grupos de refugiados: 800,000
judíos quienes, durante milenios, habían vivido en los territorios islamizados
por las conquistas árabes, y 500,000 árabes palestinos.
Las Naciones
Unidas crearon, para ocuparse de los refugiados palestinos, una organización
que reconoce y perenniza –sin precedentes y sin equivalente en otras naciones–
el status de refugiados de los hijos, nietos y bisnietos de los descendientes
de los refugiados palestinos originales. Respecto a los refugiados judíos, las
Naciones Unidas no crearon ninguna organización especial ni les dieron a ellos
y a sus descendientes el status de refugiados. Israel los absorbió sin ayuda de
las Naciones Unidas.
Durante el Siglo
20 hubo numerosos casos de refugiados e intercambios de poblaciones, cuyo
número, como en el caso de India y Pakistán, de los alemanes étnicos expulsados
de Europa Oriental, y de los turcos y griegos, no era de cientos de miles sino
de millones. Todos ellos, a diferencia de los refugiados palestinos, fueron
absorbidos por los países que les dieron acogida, y no transfirieron su status
de refugiados a sus descendientes.
CONCLUSIÓNES:
El hecho de que
aún existan refugiados palestinos no es la causa del odio, es sólo un pretexto.
Israel practica
el apartheid y el genocidio y viola los derechos humanos de sus ciudadanos
árabes y de los palestinos
Se necesita una
total ignorancia de lo que fue apartheid en Sudáfrica y de la democracia y
liberalidad imperante en Israel para acusar al Estado Judío de apartheid.
Respecto a la
acusación de genocidio, esta no se basa en la ignorancia sino en la
malevolencia y falsedad de los autores de tan absurdo infundio.
Los que acusan a
Israel de violar los derechos humanos de árabes israelíes y de palestinos son
los mismos a quienes no les interesa lo que ocurre en el Sudán, en el Congo, en
Ruanda, en China, en Siria, en Egipto, y en tantos otros países donde los
gobiernos no respetan los derechos humanos, persiguen a minorías étnicas y
religiosas, consideran a las mujeres ciudadanos de segunda categoría, y a los
homosexuales los juzgan como criminales.
Acusar a Israel
de apartheid, genocidio y violación de derechos humanos, acto de la más pura
hipocresía que ignora a los verdaderos culpables, no es la causa del odio, es
sólo un pretexto.
¿Si todas las
acusaciones son sólo pretextos, cual son las verdaderas causas del odio a
Israel?
Antisemitismo
Este antiguo
prejuicio no desapareció a raíz del Holocausto, pero dejó de ser expresado
durante varios años. El triunfo de Israel en la Guerra de los Seis Días
ocasionó que los antisemitas sintieran que ya no necesitaban continuar
aparentando tener simpatía a los judíos como víctimas. La creación de Israel
les permitió negar que son antisemitas y poder declarar que sólo son
antisionistas, lo cual no sólo está de moda sino que es respetable, y hasta
admirable. Dejó de estar de moda decir que los judíos tienen demasiada
influencia, lo cual se reemplazó con la frase "el lobby pro-Israel tiene
demasiada influencia".
Petróleo
Desde la década
de los 60 el Occidente depende del petróleo del Golfo Pérsico y del norte de
África. En 1973, con el boicot del petróleo, los árabes descubrieron la fuerza
y efectividad que les da el control del petróleo. El petróleo también los ha
enriquecido a niveles sin precedentes que les permiten, mediante donaciones,
influir en universidades occidentales y en los medios de comunicación. Es
dudoso, si los países árabes no tuviesen petróleo, que el problema palestino
preocupase al mundo.
Territorio y
demografía
Los países árabes
tienen un total de 350 millones de habitantes. Israel tiene cerca de 8 millones
de habitantes, de los cuales 6 millones son judíos.
Los países árabes
abarcan un territorio de 13 millones de kilómetros cuadrados. Israel tiene,
dentro de los límites de las fronteras del armisticio, 21,000 kilómetros
cuadrados.
En las Naciones
Unidas hay 21 países árabes y solamente uno judío.
La gran
inmigración árabe e islámica a Europa ha aumentado en el continente el número,
la frecuencia y la violencia de actos antisemitas, incluyendo vandalismo y
asesinatos.
Terrorismo
El Mundo
Occidental ha aprendido la lección de que no es sano ofender a los árabes. Una
caricatura de Mahoma ocasiona violencia y muerte. Una caricatura de Moisés
puede provocar sonrisa o indiferencia, pero nunca temor. Los europeos en
general, y los que trabajan en medios de comunicación en especial, han
aprendido a ser "prudentes". No quieren ser asesinados como el
director holandés de cine Van Gogh o vivir bajo sentencia de muerte como el
escritor Salman Rushdie.
Popularidad
Criticar o difamar
a judíos no acarrea riesgos, por el contrario gana popularidad. Son pocos los
conferencistas simpatizantes de Israel que son invitados a dar una conferencia.
Los que expresan antipatía y odio son bienvenidos y aplaudidos en todo el
mundo. Artículos que expresan simpatía y comprensión a Israel no son
publicados, ya que los periódicos reservan sus espacios a columnistas que
apoyan incondicionalmente a los palestinos.
NOTA.- Este
artículo está basado en un artículo escrito por Víctor Davis Hanson, erudito en
la Civilización Clásica y en el arte de la guerra. Es autor de 20 libros, uno
de los cuales, The Western Way of War, que leí hace poco es una brillante
muestra de su profunda erudición y de la elegancia y claridad de su estilo.
MAN
AND HIS GODS
By Hower
W. Smith
|
Prologue
|
WHEN
in 1863 Thomas Huxley coined the phrase 'Man's Place in Nature,' it was to name
a short collection of his essays applying to man Darwin's theory of evolution. The
Origin of Species had been published only four years before, and the thesis
that man was literally a part of nature, rather than an earthy vessel charged
with some sublimer stuff, was so novel and so offensive to current metaphysics
that it needed the most vigorous defense. Half the civilized world was rudely
shocked, the other half skeptically amused.
Nearly
a century has passed since the Origin shattered the complacency of the
Victorian world and initiated what may be called the Darwinian revolution, an
upheaval of man's ideas comparable to and probably exceeding in significance
the revolution that issued from Copernicus's demonstration that the earth moves
around the sun. The theory of evolution was but one of many factors
contributing to the destruction of the ancient beliefs; it only toppled over
what had already been weakened by centuries of decay, rendered suspect by the
assaults of many intellectual disciplines; but it marked the beginning of the
end of the era of faith.
It
was said by one horrified reviewer of Darwin's book that if his views held,
then humanity 'would suffer a damage that might brutalize it, and sink the
human race into a lower grade of degradation than any into which it has fallen
since its written records tell us of its history!' (Like many of his Victorian
contemporaries, the writer knew little of human history.) No one can deny that
since the Origin was published man has given a good exhibition of his
lowly nature. Darwin's book can explain man's bestial propensities, but it is
scarcely responsible for them. Yet in truth much that hitherto served to hold
civilization together, to give life meaning and direction, to keep courage in
men's hearts, has fallen away because of it. It was inevitable that men should
live differently because the book had been written.
Now
that the Origin has begun to do its work man stands among the ruins left
from some five millenniums of civilization, surrounded by shattered hopes and
burned-out creeds where once were impregnable faith and assured belief, asking
himself again, What is his place in nature? Why should he live? And how? This
question has from time immemorial played a dominant role in his thoughts.
Repeatedly he has reshaped the answer, and always the answer has reshaped the
pattern of his life, socially, economically and politically, and frequently set
the limits to his physical and intellectual freedom.
All
students of history must at times have felt despairingly that this history has
been inevitable, that it could not have happened otherwise. If this be true, then
of course the history that is to come cannot be modified. Historians may debate
the relative importance of ideas as against other factors in the shaping of
this history: but any application, of the principle of determinism implies that
history would have been different had the determinants been different -- among
other things had man's ideas been different. The Scholastics condemned reason
and examination as fallible and feeble tools, and fallible and feeble they seem
to be as opposed to the dead weight of vulgar belief that stands against them
as a mountain stands against the wind and rain: yet perspective reveals that
mountains do wear away, and the student who scans the past in its entirety
takes heart in the conviction that man's future history will be changed by
ideas more even than has the past.
This
volume closes with the end of the nineteenth century. It is difficult to
appraise one's contemporaries; they are too much a beam in the eye. If an
appraisal were rashly to be ventured, it might incline towards an unwarranted
pessimism: despite a clearer vision in some quarters of the meaning of liberty
and responsibility, and despite some notable progress in natural philosophy,
the first half of our century seems, with respect to ideas, to have regressed a
little into the penumbra of intellectual eclipse. Historians of the future may
look back upon the nineteenth century as we look back upon the early days of
Greece, seeing it as a brilliant period for the human intellect but with
promises unfulfilled, aborted because that intellect was too immature for its
promises to complete gestation. Perhaps this pessimism is also a beam in the
eye, so this book closes with the end of the century in which Darwin lived. It
begins, fragmentally and imperfectly, at the beginning, in so far as the
beginning can be perceived.
The
basic fact of the past, and of the future, is that man and the anthropoid apes
together constitute a natural biological group, known as the superfamily
Hominoidea. They possess in common hundreds of anatomical characters that
demonstrate their kinship and that set them off from their nearest relatives,
the lower Old World apes, as well as from all other mammals.
The
men who inhabit the world today all belong to a single species, Homo
sapiens, as demonstrated by their anatomical relationships and by the fact
that they can interbreed, but they are divided by most authorities into a few
geographical varieties or races, the Australoids, Bushmen and Hottentots,
Pygmies, Negroids, Mongoloids, and Europeans. Also a member of this species was
neolithic man (New Stone Age), whose remains are scarcely distinguishable from
modern races, and who appeared in Europe, Asia and Egypt at the close of the
Pleistocene Period or shortly after the beginning of what the geologist calls
Recent Time (15,000 years). Neolithic man appeared after the greatest severity
of the last glacial age had passed, probably at a date not earlier than 13,000
B.C. With the increasing opportunities for migration that followed the last
retreat of the ice his divergent descendants invaded each other's territory
and, during the course of historic times, produced the complex mixture that
forms the modern European population.
Back
of the Neolithic Age stretches the long interval of the Paleolithic, or Old
Stone Age, which is anthropologically parallel to the geologic Pleistocene
Period, nearly 1,000,000 years in length. It was during this long interval that
man developed from a fumbling apelike creature into a skilled worker of fine
tools. The three latest of the paleolithic forms -- Cro-Magnon man (Homo
sapiens fossilis), Neanderthal man (Homo neanderthalensis) and
Heidelberg man (Homo heidelbergensis) -- are so distinctly human that
they are included with recent man in the single modern genus Homo.
Heidelberg
man, whose remains date from about the middle of the Paleolithic, is poorly
known, but roughly contemporary with him are forms so different from modern man
that new genera have been erected by some authorities to include Piltdown man (Eoanthropus
dawsonii), Peking man (Sinanthropus pekinensis) and the Java ape-man
(Pithecanthropus erectus), forms evolved early in the Pleistocene
Period, the last two perhaps at its beginning.
It
required close to 1,000,000 years to transmute the dawn man, Eoanthropus,
into neolithic man, while 40,000 years have given no detectable evidence of the
evolution of the latter, for the significant differences between the pure
Mediterranean, Alpine and Nordic types of modern Europe are much less than the
differences between Cro-Magnon and neolithic man, if indeed these represent
different species. In the long view of evolution Homo sapiens is simply
a survival from the Neolithic Age.
The
basal criterion of a true species is its inability to breed with another
species. The common root of the anthropoid apes and man is found in the middle
Miocene; if the human stock ceased to interbreed with the anthropoid stock at
about this time, an interval of 10,000,000 years would have elapsed before the
appearance of the hominid stock at the close of the Pliocene. Assuming a
generation every 12 years, 800,000 generations of men-no-longer-apes would have
existed before they acquired the rudimentary capacity of speech or the facility
to chip flint instruments. Calculated in the same manner, Homo sapiens
(including neolithic man) has inhabited the earth for not over 1500 generations
(18,000 years), a mere fraction of the time required to transmute the ancestral
ape into early man. Lengthening the cycle of a generation to 20 years, the
whole history of civilization comprises scarcely more than 300 generations. The
rapid development in technical and intellectual activity in this period cannot
be interpreted as evidence of acceleration in man's evolution: civilization is
nothing more than the accumulation of experience and knowledge; it reflects
nothing other than the use to which man has put his brain, which is probably
not superior, and quite possibly inferior, to the brain of Cro-Magnon.
iii
When
we speak of the Age of Man we usually think of the period in which man has been
a tool maker and has known the use of fire, though we may justifiably expand
this term to include the entire period when manlike creatures, whether or not
possessing tools or even rudimentary speech, can clearly be distinguished as
having deviated from anthropoid evolution. In this broader sense, the Age of
Man reaches back of Pithecanthropus, Eoanthropus and Sinanthropus,
who were distinctly more human than apelike; they might have been the
progenitors of modern men while it is inconceivable that they could have been
the progenitors of modern apes.
One
important feature of ape-to-man evolution was a retardation of the rate of
development, a delay in the reaching of individual maturity. The gross
anatomical differences between man and the great apes are more quantitative
than qualitative, and appear to be attributable in part to the fact that both
prenatal and postnatal development in man are considerably retarded. An adult
man much more closely resembles an infant gorilla than he does the adult of
that species; in fact, it is not inaccurate to say that Homo sapiens
represents an anthropoid whose development in certain respects has not only
been greatly slowed but arrested at an early stage. The most important
consequences of this retardation are that the time during which the cranium
remains plastic and the brain has an opportunity to enlarge is greatly
prolonged; and that the young are cared for over a longer period, during which
time they remain amenable to education and enjoy an opportunity for the
transmission of cultural experience from one generation to another.
It
may be that early man made many things with his hands which, because of their
destructible nature, have not survived, but it is doubtful if he did anything
that required a higher type of cerebration than does the preparation of fine
flint instruments. The anthropologist Leakey had to spend several years in experimentation
before he could chip a flint ax equal in workmanship to the average ax turned
out by the men of the late Paleolithic. He found that success depended on a
knowledge of the cleavage planes in the lump of flint, on the ability to strike
a blow of just the right force and direction at the proper point, and on the
exercise of considerable skill in the selection of the striking tools. It would
seem that by random pounding a man might quickly, learn the relative hardness
of various objects and thus come to choose flint in preference to softer
materials for his weapon, but it is inconceivable that without instruction he
could in the space of a single lifetime discover how to chip a flint equal to
even the poorer neolithic scrapers. Actually, the development of the art of
flint chipping required close to a million years -- and this in spite of the
fact that no animal is more curious, more impelled to feel things, handle them,
bite them, tear them to pieces, pound them, to experiment with them in every conceivable
way, than are young apes and children. Curiosity and manual restlessness have
been the chief forces that have impelled man's exploration of the world and
ultimately enabled him to win what control he has of it, but it is appalling to
observe how long he took to come into his own.
JESÚS,
¿COMO MODELO DEL SACRIFICIO PASCUAL?
No tiene sentido alguno que Jesús, el Hombre de Galilea, fuese tomado
como “tipo” de un Sacrificio Pascual, porque bien sabemos por Éxodo 12, y podemos
comprobar por nosotros mismos, que el Sacrificio
Pascual NO sirve como EXPIACIÓN de
pecado alguno, ya que sólo CONMEMORA el ÉXODO, o salida del pueblo de Israel,
de Egipto. Más aún, cuando el cordero fue sacrificado allí en Egipto, fue para
hacer uso de su sangre como una señal que se untó en los dinteles de las
puertas de los israelitas, para que el ángel de la muerte no tocare ninguno de
tales hogares; y NO como expiación alguna. Además, el peligro de muerte sólo recayó sobre los primogénitos masculinos, tanto de
personas como de animales, como bien nos lo describen las Escrituras Hebreas.
Vemos así cómo la sangre no fue de ayuda alguna para las personas que residían
en las casas de los Israelitas, como tampoco fue o sirvió como expiación de los
primogénitos que allí residían.
Hubiese tenido, más bien, algún sentido su sacrificio, si se hubiese
tomado a Jesús el Galileo como “tipo
representativo” del Yom Kippur
Judío o
Día de Expiación Hebreo en el que se efectuaba una expiación
por los pecados cometidos por todo el pueblo Hebreo. Surge aquí ahora un problema y es que, según
Levítico 16:10, 21 y 22, el animal que
habría de servir como expiación NO era muerto sino enviado VIVO al desierto. Los seguidores de Jesús también se enfrentan
a otro problema y es que, de acuerdo a las Profecías de la Antigua Israel, el Mashiach, o Mesías Cristiano, NO HABRIA
de morir sin antes haber cumplido con su misión. También aquéllos tienen que vérselas con la
nada agradable muerte de Jesús en manos
de unos paganos, soldados Romanos. De esa forma los cristianos comparan
a Jesús con el sacrificio pascual hebreo. Éste permanente taconeo Cristiano alrededor
de las Escrituras Hebreas en tratar de legalizar y legitimar a Jesús como el
Mashiach no se puede negar, dado que las
claras lecciones que Levítico nos dan, con respecto al Día de la Expiación, el
derramamiento de sangre NO ES un pre requisito para expiación alguna, y menos
si se trata de sangre humana!
La noción de tal práctica sacrificial
procede de la religión de los Misterios Babilónicos, en la antigua
Mesopotamia. Lo que sí es cierto es el hecho que la idea de que un “inocente” debía ser muerto en vez de
aquéllos “culpables” NO ES consistente con lo que nos enseñan las
Escrituras Hebreas. Recordemos cómo,
después del pecado cometido por el pueblo de Israel al erigir un “becerro de
oro”, nuestro Eterno Creador se airó tanto que Su intención fue el de destruir
por completa aquélla generación. Es así cómo el mismo Moisés se ofrece a morir
en lugar del pueblo, y le sugiere al Creador, “…¡Ay!, este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de
oro. Con todo si te dignas perdonar su
pecado…y si no, bórrame del libro de la Vida que Tú has escrito. El Eterno le responde con firmeza, no será
así…al que pecare contra Mí, lo borraré de Mi Libro.” (Éxodo 32:32, 33)-
A todo lo largo de Sus Sagradas Escrituras el Eterno y Creador de Israel nos dice que
cualquier persona, fuere quien fuere, NO DEBE morir por los pecados cometidos
por otros, porque es una ABOMINACIÓN. Veamos algunas escrituras::
“,,,sino que cada uno por
su culpa morirá: quienquiera que coma el agraz tendrá la dentera.” (Jeremías 31:30)
“No morirán los padres por
las culpas de sus hijos, ni los hijos morirán por las culpas de sus padres.
Cada cual morirá por su propio pecado.”( Deuteronomio 24:16)
“El que peque es quien
morirá: el hijo no cargará con la culpa de su padre, ni el padre con la culpa
de su hijo: al justo se le imputará su justicia, y al malvado su maldad.” (Ezequiél 18:20).
Todo lo anterior es cierto, y la razón de ello nos la dan las siguientes
Escrituras,: “Justificar al malo y
condenar al justo; ambas cosas son ABOMINACIÓN
ante el Eterno tu Creador.” (Proverbios 17:15) y “Ninguno
de ellos -incluido Jesús-
puede REDIMIR a su hermano, NI PAGAR al Eterno por su rescate.” (Salmos
49:8). A diferencia del Nuevo Testamento Griego, las Sagradas Escrituras
Hebreas dictadas por el ÚNICO v Creador de Abraham, Isaac, y Jacob, nos enseñan
que TODOS somos responsables de nuestros actos, buenos o malos. Solo nosotros debemos dar cuenta de nuestras acciones y procederes, y así obtener
el premio o castigo pertinente. Ninguna
“deidad salvadora”, nacido de virgen alguna, y procedente de la Mitología
Babilónica u otra fuente, pueden contradecir las claras instrucciones de
nuestro Creador, el Altísimo de Israel. Ahora….ya usted tiene en sus manos la
decisión a tomar: si creer en las Sagradas Escrituras Hebreas, o seguir las
enseñanzas del Nuevo Testamento Griego. Tiene ante usted un “tipo” del Árbol
del Bien y del Mal. De su correcta
elección dependerá su futuro y eternidad…
נלסון רובלס חורחה
miércoles, 3 de octubre de 2012
sábado, 29 de septiembre de 2012
C Á P
S U L A S
1 2 9
Por:
J. N. Robles Olarte
LOS
NOMBRES DEL CREADOR.
Parte
3.
Un aspecto muy importante que el mundo no ha
querido aceptar es el hecho de que nuestro Creador escogió, de entre todas las
naciones del mundo. a una para hacerla Su Nación Preferida, para que entre
ellos hubiese una Tribu que ejerciera el Sacerdocio en Su Templo y, en
extensión, que Su Nación fuese una de SACERDOTES, por la labor que habrían de
ejercer todos ellos, siendo un modelo
para las demás naciones del mundo. (Éxodo 19:6). A pesar de ese deseo de nuestro Creador, una
vez que Israel sale de Egipto, liberado con poder y fuerza por manos de nuestro
Creador, se hacen un Becerro de Oro y le ofrecen sacrificios. Desde ese mismo instante Israel continuó
adorando a los Baales (Oseas 2:12); una muestra fiel de lo que sentencia
Jeremías en su libro que lleva su nombre (Jeremías 17:9), hasta que, finalmente, Él Eterno dijo: “Pues
bien, como engaña una mujer a su compañero, así Me ha engañado la Casa de
Israel la grande, oráculo del Creador” (Jeremías 3:20)
Vemos así cómo nuestro Padre considera la
IDOLATRÍA una INFIDELIDAD hacia Él. La
alegoría de una esposa infiel a su marido es la que Israel ha estado
manifestando en casi toda su existencia como tal para con el Eterno su Creador,
su marido; y el capítulo 3 de Jeremías es uno muy gráfico y vívido que nos
describe la IDOLATRÍA de ISRAEL bajo la
imagen de esposa. A ese respecto notemos las palabras que bien podemos leer en
Jeremías 16, con respecto a la “esposa infiel”.
Allí se describe de forma grafica la idolatría de Israel bajo la imagen
de una esposa amada por su marido, quien fue hecha una reina y que despilfarra
sus sedas y pieles de foca, y toda cosa
hermosa; y quien después se hace una PROSTITUTA con todo hombre que pasara a su
lado, avergonzando así, con su conducta, aún, a Sodoma y Gomorra. Ésta es la actitud y conducta que las
iglesias del mundo han estado enseñando y practicando en nuestro planeta.
Con esto en mente, leamos ahora lo anotado en
la The Companion Bible al respecto a lo descrito en Jeremías 16:: “Te confiaste
en tu propia belleza, y jugaste a la prostituta a causa de tu renombre, y te
echaste a las fornicaciones con todo aquél que pasaba a tu lado; y así fue,
jugaste a la prostituta” (Ezequiel 16:15) .
Todas las expresiones anteriores se deben interpretar como una
idolatría, y no como pecados de la carne a los que se ligan, En las
descripciones anteriores la palabra “fornicaciones” se refiere en verdad a “actos idolátricos”, y no de la carne!
Veamos otros versos más de Ezequiel, “En
cada encrucijada de camino edificabas tu
alto, e hiciste abominable tu hermosura, abriendo tus pies a cualquier
transeúnte y multiplicaste así tus fornicaciones. También cometiste fornicación con los hijos
de Egipto…para provocarme a ira. He aquí
pues que Yo extendí Mi mano sobre ti, y disminuí tu porción diaria, y te
entregue a la voluntad de las mujeres
-iglesias- que te aborrecen, las
hijas de los filisteos -las iglesias
protestantes-, las cuales se ruborizaban de tu conducta inmoral. También cometiste fornicación con Asiria -Alemania-.
Por ser tú insaciable, sí, fornicaste con ella, mas ni aún así te saciaste…a todas las rameras se les da
paga. Más tú has dado el pago a todos tus amantes…”(Ezequiel 16; 25, 26, 27,
28, 33). Aquí específicamente se refiere
a los Israelitas que crearon la “Religión Judía” y, por defecto, la religión
Cristiana.
La palabra HIJO proviene de la Hebrea
H-1121, que es BEN, significa sencillamente “un hijo“. La palabra
ASIRIA o ASSHUWR, en Hebreo, corresponde
a la H-804 de la Concordancia Strong, al
igual que la anterior, “Ben”. Es de anotar aquí que al traducir el versículo 28
de Ezequiel 16 se omite la palabras BEN, hijo, en las traducciones que se
adquieren en las librerias , aún en la versión Judía de la Tanakh, la Biblia
Hebrea. Esto ha hecho que surja en la mente de cualquiera el ¿por qué? se ha dejado fuera de contexto la palabra “hijo”. Sencillamente porque se refiere en verdad al
hijo menor de los “dioses”, MENI, conocido universalmente como el “Hijo de
Dios”. Es así cómo todo aquél que adore “al hijo”, esta adorando un falso
“dios”, y cometiendo por ende un Adulterio Espiritual!
Lo anterior NO es con el propósito de probar
cuál es el nombre del Creador, sino más bien, responder la pregunta de ¿Quién
es “Dios”?.
Así que bien podemos concluir diciendo que:
La palabra “Dios” es una deidad Babilónica, que
forma parte del misterio de la Trinidad, y que tal idea se puede trazar hasta
Cam, Cush, Nimrod y la Gran imagen de la madre y esposa del mismo Nimrod,
La Palabra “Dios” es una parte del GRAN ENGAÑO
que se ha promovido y que cualquiera acepta sin aducir palabra alguna, y
La palabra “Dios” es, y ha sido confundido,
todo el tiempo transcurrido, con el de Jesucristo, el Hombre de Galilea, y con
su madre “María”; los nombres de los
BAALES anotados en Oseas 2:17.
LOS
NOMBRES DEL CREADOR.
Parte 4.
Moisés, Aarón, Abraham, Isaac, Jacob, o
David adoraron sólo al Eterno Creador,
el YHWH o
que se menciona en las antiguas Sagradas
Escrituras Hebreas. Ellos nunca adoraron
al “Dios” de la Iglesia Romana o al de los Cristianos en general- Fueron los Babilonios y muchas otras naciones
las que adoraron a ese “Dios” mítico pagano. Muchas son las naciones cristianas
del mundo que hacen alusión, en su himno nacional, el nombre de ese “dios”,
dándole continuidad a la adoración de aquél “dios” falso; en el dólar, la
moneda nacional de una de las naciones más prominentes del mundo occidental,
los Estados Unidos de Norte América, podemos ver la frase “IN GOD WE TRUST” y,
por supuesto, que ese “dios”, en el que creen, no es otro que aquél que los
Babilonios adoraban en su tiempo! Es así
como el mundo se ido por la borda del “verdadero conocimiento” para seguir las
falsas enseñanzas de las iglesias creadas y fundadas por los hombres, dejando a
un lado las verdaderas enseñanzas que están consignadas en el Manual
Instructivo que nuestro Padre nos ha dejado, las Sagradas Escrituras Hebreas o
Antiguo testamento para que Le pudiéramos adorar conforme a derecho y a Su
paternal voluntad! Pero no todo está perdido! Nuestro Creador es el ÚNICO ser
Espiritual Perfecto y Paciente que sabe que, al final del tiempo que Él le ha
dado al género humano para que Le conozcan y Le obedezcan pondrá, a disposición
de los pocos que hayan calificado, la oportunidad de allegarse a Él en humildad y amor perfectos. “Y sucederá que en aquél día, dice el
Eterno Creador, tu Israel y las demás naciones, me llamarán ISHI (Marido mío),
y no volverás a llamarme Baal mío
(esposo mío), porque quitaré de vuestra boca los nombres de los baales y
NUNCA MÁS serán mencionados por el nombre de ellos. En Aquél día Yo haré por
ustedes un PACTO con las fieras del campo y con las aves de los cielos, y con
los reptiles de la tierra, y romperé el arco y la espada, y la guerra de en
medio de la tierra; y haré que ustedes todos se puedan acostar seguros. Y os
desposaré Conmigo PARA SIEMPRE; sí, os desposaré Conmigo en justicia, y en derecho, y en
misericordia, y en compasiones; también os desposaré Conmigo en fidelidad, y
conoceréis perfectamente al vuestro Eterno Creador. Sucederá también que en
“aquél día” Yo responderé, responderé a los cielos, y ellos responderán a la
tierra: y la tierra responderá al trigo y al mosto y al aceite; y ellos
responderán a Israel. Y lo sembraré para
Mi mismo en la tierra, y Me compadeceré de LO-RU-HA-MA (la no compadecida), y
al que dije que no era Mi Pueblo (LO-AMMI),le diré ¡PUEBLO MÍO ERES¡ Y vosotros
todos -Israel y las demás naciones- Me dirán ¡TÚ ERES NUESTRO CREADOR¡(Oseas
2:18 al 25)
A raíz del adulterio espiritual Israel tendrá
que ir a una nueva CAUTIVIDAD FÍSICA y, después de ella será rescatada,
como lo ha prometido en Su inmenso amor
nuestro Padre. Bien lo podemos leer en el verso 21 de Oseas 2. ¡Qué
maravillosas promesas las que tiene previstas nuestro Creador para con Su creación¡ Oraremos para que el Eterno le
abra la mente y comprenda Su infinito amor¡
ISAÍAS
33
(Profecías acerca de las naciones
que han perseguido a Israel y el final glorioso de Su pueblo)
1.¡Ay, destructor, tú aún permaneces sin ser destruido! ¡Ay, traidor, tú aún
permaneces sin ser traicionado! Cuando ceses de destruir, tú serás destruido;
cuando te canses de traicionar, ellos te traicionará a ti.2. Eterno Padre, muéstranos misericordia; hemos
esperado por ti. Sé Tú el brazo de ellos todas las mañanas, y nuestra salvación
en tiempo de aflicción. 3. Al sonido del tumulto, los pueblos divagaron;
cuando Tú te exultas, las naciones son esparcidas. 4. Tu botín es recogido como si
despojados por orugas; ellos corren sobre él como enjambre de langostas. 5. El ETERNO es exaltado, pues El
habita en lo alto; El ha llenado a Ziyon con Su justicia y rectitud. 6. El será su estabilidad en el tiempo de ustedes
los hombres, una riqueza de salvación, sabiduría y conocimiento, y de temor al
ETERNO, quien es su tesoro. 7. ¡Oigan
a sus hombres fuertes clamando por ayuda! Los embajadores de paz se lamentan
amargamente.8. Las carreteras están desiertas, no hay
viajeros. Él ha roto su Pacto, despreciado a las ciudades; No tienen
consideración por la vida humana.9. La Tierra está de luto y
debilitándose. El Líbano se está marchitando con vergüenza. El Sharon se ha
vuelto como el Aravah. Bashan y Karmel han sido sacudidos hasta desnudarlos. 10. "Ahora me levantaré," dice el ETERNO,
"Ahora me exaltaré y me engrandeceré. 11. Ustedes conciben paja y dan a luz rastrojo, tu
aliento es fuego devorándote. 12. Los pueblos serán como quemados
en cal, como espinos cortados para arder en el fuego. 13. ¡Ustedes
que viven lejos, oigan lo que he hecho! ¡Ustedes que están cerca, reconozcan Mi
poder! 14. Los pecadores en Ziyon están
temerosos, el temblor se ha apoderado de los impíos."¿Quién de nosotros
puede vivir con el fuego devorador? ¿Quién de nosotros puede vivir con el fuego
eterno? 15. Aquel cuya vida es justa y sus
palabras rectas, aquel que aborrece las riquezas por medio de la extorsión,
aquél que sacude sus manos y las libra de soborno, tapa sus oídos contra palabras
de sangre y cierra sus ojos para no mirar al mal. 16. Tal persona habitará en las alturas;
su refugio, una fortaleza entre los riscos, su
alimento y bebida en provisión continua. 17. Tus ojos verán al Rey en su hermosura, ellos
contemplarán la tierra extendida en la distancia. 18. Tu mente meditará en el terror: "¿Dónde
está el hombre que hizo el conteo? ¿Dónde está el hombre que efectuó el peso?
¿Dónde está el hombre que enumeró las torres? 19. No verás al pueblo
intransigente, ese pueblo cuya
lengua es tan oscura, cuya lengua tartamudeante no puedes entender. 20. Miren a Ziyon, la ciudad de
nuestras festividades; tus ojos verán a Yerushalayim, una morada segura, una
sukah que no será removida, cuyas estacas nunca serán arrancadas ni sus cuerdas
tirantes serán cortadas. 21. Pero allí en su esplendor, YAHWEH estará con
nosotros,
en un lugar de ríos y arroyos
anchos. Pero ninguna barca de remos irá por allí, ningún barco majestuoso
pasará cerca. 22. Porque el ETRNO es nuestro juez, Él es nuestro
legislador, el
ETERNO es nuestro Rey. El nos SALVARÁ. 23. Porque tus cuerdas están colgando
flojas, no aseguran el mástil, ni tensan la vela. Entonces el botín compartido
es tan enorme, que hasta los lisiados toman parte del despojo. 24. Ningún habitante dirá: "Estoy
enfermo"; al pueblo que habite allí le será perdonado su pecado.
Tales son las promesas
maravillosas de nuestro Creador, Redentor y Salvador para Su pueblo, y
todos aquéllos que Le obedezcan!
¿ACASO NUESTRO CREADOR PIDE QUE SE VIERTA
SANGRE HUMANA PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS?
En un
verso muy mencionado por los cristianos en su libro particular del Nuevo
Testamento, escrito entre otras cosas por el Edomita Pablo, dice, “Y según la “ley”, casi todas las cosas
se purifican con “sangre”, y sin derramamiento de sangre no se hace la
remisión”(Hebreos 9:22). Por supuesto que tal verso se refiere al perdón o
remisión de los pecados cometidos por el hombre, como se aclara en los dos
versos anteriores. Ha sido un tema central dentro del Cristianismo y en su libro el Nuevo
Testamento, que la ofrenda sacrificial de “Jesús el Cristo” al verter su sangre
sobre la cruz en pago de los pecados cometidos por la humanidad fue necesaria,
ya que es el único medio de expiar los pecados.
¿Acaso
es cierto tal absurda afirmación? Y, ¿en qué Escrituras se basan ellos para
afirmar tal idea obsesiva? ¿Acaso tiene respaldo en las Sagradas Escrituras
Hebreas?- Los cristianos claman una y otra vez que es de absoluta necesidad que
se vierta sangre para obtener el perdón y que se basan en las Escrituras
Hebreas! Por ello, muy a menudo,
recurren al libro de Levíticos para comprobar su afirmación. Allí leemos, “Porque la vida de la carne está en la
sangre, y Yo os la doy para hacer expiación en el altar por vuestras vidas,
pues la expiación por la vida, con la sangre se hace.”(Levítico
17:11). Este pasaje, de forma aparente,
tiene que ver en primera instancia con la prohibición de “consumir sangre”,
pero en realidad la expiación, aquí, es secundaria puesto que tal prohibición
es la de tácitamente prohibir que no se
consuma sangre alguna ( Génesis 4:9 & Deuteronomio 12:23). Un razón
que omiten los cristianos es la de hacer conocer a sus adeptos es que la
práctica de consumir sangre animal fue una práctica generalizada entre los pueblos
paganos de la antigüedad. ¡Aún hoy día se practica en ciertas tribus y pueblos
de África y en América Latina¡ En la antigüedad lo practicaban los pueblos que residían vecinos
a Israel porque era parte importante en sus prácticas religiosas idolátricas.
Por ello se le aconsejó y advirtió a Israel no practicar tales costumbres, en
ninguna de sus modalidades¡ (Deuteronomio 12:28).
Visto
lo anterior podemos decir que puesto que la vida de la carne reside en la
sangre, que fluye por las venas del cuerpo, ésta no se debe consumir, aunque
bien se puede usar como una forma de expiar pecados menores. Sin embargo no nos
dice, ni lo sugiere, que la sangre sea el ÚNICO
medio de expiación. Por supuesto
que las Sagradas Escrituras Hebreas hacen mención de otros medios que bien se
pueden usar para expiar pecados menores, en vez de usar la sangre de un carnero
o de un becerro para ofrendarlo como sacrificio. Nunca encontrará en las
Escrituras Hebreas una cita que avale sacrificio humano alguno para satisfacer
a nuestro Creador. Esa práctica es una brutal que exigían los “dioses” paganos
de la época.
OTROS MÉTODOS PROPIOS Y
ACEPTABLES PARA LA EXPIACIÓN
Definitivamente, para la expiación de los pecados
cometidos por el género humano no es necesario que se vierta sangre de animal
puro alguno, y menos aún el de sangre humana. Ello solo es una práctica de las
religiones paganas.” Moshe dijo a Aharon:
"¡Toma tu incensario, pon fuego en el altar, pon incienso sobre él, y
apúrate con él a la asamblea para hacer expiación
por ellos, porque furia ha salido el ETERNO, y la plaga ya ha
comenzado!" Aharón lo tomó, como
Moshe había dicho, y corrió al medio de la asamblea. Allí la plaga ya había
comenzado entre el pueblo, pero él añadió incienso e hizo expiación por el pueblo. El
se paró entre los vivos y los muertos, y la plaga se detuvo.”(Números 16:41 al
47). Claramente aquí vemos expuesto cómo
el incienso se puede usar para la expiación, de la misma forma como la sangre
de animales puros se usa- ba en los sacrificios. “El rico no dará
más ni el pobre dará menos que medio shekel cuando den la ofrenda al
ETERNO para expiación por sus vidas. 16 Tomarás el
dinero de la expiación del pueblo de
Israel y lo usas para el servicio de la tienda de reunión, para que sea un
recordatorio del pueblo de Israel delante al ETERNO para expiar por sus vidas”(Éxodo 30:15-16).
La frase, “…para expiar por sus vidas”,
en los versículos anteriores es la misma que se usa en Levítico
17:11. Es por ello que leemos, “Por
eso traemos de ofrenda al Eterno lo que
cada uno de nosotros ha encontrado en objetos de oro, brazaletes, ajorcas,
anillos, pendientes y collares, para hacer expiación
por nosotros delante del Creador” (Números 31: 50). En éste pasaje anterior vemos cómo el
dinero, y objetos de metal precioso, se pueden usar para hacer expiación por los
hijos de Israel. Aquí el principio NO ES
que la expiación se pueda comprar como se suele hacer en las prácticas de la
iglesia de Roma, cuyos sacerdotes venden , de forma ordinaria, el perdón. Más aún, se practicaba para hacer obras de
caridad con ese dinero y valores, y no como en aquella para beneficio personal.
En este caso el mismo se usaba para la manutención física del Templo mismo.
¿CUBRE ACASO LA SANGRE
TODOS LOS PECADOS?
De acuerdo a las Sagradas Escrituras Hebreas la sangre
que se tomaba para sacrificio se limitaba para toda expiación permitida y
ordenada por el Creador; se hacía uso solo
de animales LIMPIOS, no inmundos. Ante todo, y entre sus limitaciones,
estaba el que tales sacrificios se
ofrecían por los pecados NO intencionales, los que se cometían por ignorancia
tal como el efectuar un trabajo en día de Sábado cuando, erróneamente, se pensaba que estaba en un día de Domingo;
en ese caso se hacia una expiación brindando una ofrenda sacrificial de un
animal limpio y sin defecto físico alguno.
Es así como debemos saber y recordar que los pecados cometidos
intencionalmente no se pueden expiar con sacrificio animal alguno, y menos con
el sacrificio brutal de un ser humano. Notemos, pues, las instrucciones claras
y precisas dadas por nuestro Creador a Sus sacerdotes al respecto, “El Eterno Creador habló así a Moisés:
Háblale y dile a los hijos de Israel : Si alguien peca con inadvertencia cualquiera de las
cosas prohibidas por tu Creador, y
comete algunas de esas acciones prohibidas, si el que peca es un Sacerdote
ungido –mashiach- haciendo culpable al pueblo, entonces éste ofrecerá al
Eterno, por el pecado cometido, un novillo SIN DEFECTO, como sacrificio por el
pecado cometido. Llevará al novillo a la
entrada de la Tienda de Reunión -o
Templo- ante el Eterno su Creador, impondrá la mano sobre la cabeza del
novillo, y lo inmolará ante el Creador.
El Sacerdote ungido tomará de la
sangre del animal y la llevará a la TIENDA DE REUNIÓN. Allí el Sacerdote mojará su dedo en la sangre
y rociará con ella, siete veces, ante el Eterno, el Velo del Santuario. El Sacerdote untará con la sangre los cuernos
del Altar del incienso aromático ante el Creador, en la Tienda de Reunión, y
verterá toda la sangre obtenida del novillo al pié del Altar de los Holocaustos
que se encuentra a la entrada de la Tienda de Reunión.” (Levítico 4:1 al 7)
El clamor y
obligatoriedad que hacen las Iglesias Cristianas y Católica de que solo
la sangre puede expiar los pecados provoca, de hecho, una pregunta muy natural
y lógica: ¿Qué haría y pasaría si un Sacerdote, u otra apersona, no tiene la
capacidad económica de ofrecer en sacrificio un novillo o un carnero para
ofrendarlo por el pecado metido? ¿Acaso es posible llegar a pensar, por un
momento, que un CREADOR AMOROSO y
MISERICORDIOSO, como nuestro Padre, instituiría un sistema de expiación que
solo pudiesen usufructuar los ricos del pueblo?
Al respecto, veamos lo que Él nos dice:”Cuando sus recursos no alcancen para un
ares menor, presentará ante el Eterno su Creador como sacrificio de reparación
por su pecado, dos tórtolas o dos pichones, uno como sacrificio por el pecado,
y otro en holocausto.”(Levítico 5:7).
Aquí podemos comprobar, perfectamente, la generosidad y amor de nuestro
Creador por Su creación. Más aún, es posible que haya personas que aún, dentro
de la pobreza más grande, alguien no pueda ofrendar esas pequeñas aves. En tal caso nuestro Padre nos
tiene la respuesta, “Si no le alcanza
para dos tórtolas o dos pichones,
presentará como ofrenda suya, por haber pecado, una décima de la medida de un
efá de flor de harina de trigo como sacrificio por el pecado. No le añadirá aceite, ni echará sobre ella
incienso, porque es sacrificio por el pecado” (Levítico 5:11).Bien
podríamos anexar otra cita que se dio unos cuantos siglos después de la
anterior, “¿Acaso Me presentasteis a Mi
sacrificios y ofrendas vegetales en el desierto cuarenta años, oh Casa de
Israel? Antes bien, alzasteis a vuestro ídolo Moloch, y a vuestras imágenes de
la estrella de vuestro dios Saturno, que hicisteis para vosotros…” (Amós
5:25 y 26). A los dioses Moloch y
Saturno se le ofrecían sacrificios de seres humanos y derramamiento de
sangre como expiación por los pecados, costumbre que, más tarde, adoptó la
Iglesia de Roma!
Todo esto anterior es muy interesante pero también,
tremendamente perjudicial y dañino para la Doctrina Cristiana, con respecto a
su posición de que sólo el “derramamiento de sangre” del Hombre de Galilea,
Jesús, puede expiar los pecados de toda una humanidad entera. Tal Doctrina se
cae de su propio peso, ya que nuestro Creador permite ofrendar hasta una
“décima de un efá de harina de trigo” como ofrenda por el pecado cometido! No tiene asidero Escritural alguno, y menos a
la luz de las Sagradas Escrituras Hebreas, tal absurdo. Cuando consideramos seriamente los azotes y
las torturas que sufrió Jesús a manos de los Romanos, nos extrañamos del hecho
por qué no pensó en las escrituras de Levítico 5:11, o ofreció más bien un saco
de harina para evitarse el castigo, mofa y muerte que le propinaron los
Romanos!
PARA CUALQUIER SACRIFICIO ES
NECESARIO QUE EXISTA UN TEMPLO.
Sí, es
la pura verdad! Mientras el Templo permaneció en pié los sacrificios formaban,
sin duda alguna, parte del proceso para expiación de los pecados cometidos, de
manera inconsciente o por ignorancia. Surge de inmediato la pregunta, ¿qué de las personas que no tuvieron acceso
al Templo? y ¿qué se habría de suponer que harían los Israelitas después que el Templo fue
destruido y llevados ello al exilio a Babilonia, por allá en el 586 Antes de la
Era Común (AEC)?
Después que el Rey Salomón
terminó de construir el espectacular edificio, diseñado por el mismo Creador,
en Jerusalém, él se lo dedicó al Eterno con una muy sentida oración. Esta oración, nada corta en realidad, la
podemos leer tanto en 1 de Reyes, capítulo 8, y en 2 de Crónicas,
capítulo 6. Sin embargo debemos notar en ella que Salomón no se refiere a
sacrificio alguno. Ello es muy claro. Si los sacrificios hubiesen el centro o
punto focal de tales actividades dentro del Templo, entonces ésta omisión de
parte de Salomón es muy curiosa de por sí.
Más aún,. El propósito real y verdadero de la construcción del Templo
fue el de que Él, la Gloria de nuestro Creador, morase allí en el Arca del
Pacto que contenía la Ley dada a Moisés en el Monte Sinaí, Ley por la cual
nuestro Hacedor deseaba que todos nosotros viviéramos. El Templo fue, antes que todo y de forma
única, un símbolo de la SHEKINAH o Presencia o Gloria del Santo de Israel en el
mismo! Por tal razón, Salomón le manifestó al Eterno, “He querido erigirte una MORADA, un lugar donde habites para siempre.”(1
Reyes 8:13). Con antelación el Eterno
manifestó, ”Me han de hacer un Santuario
para que YO HABITE en medio de ellos “ -el pueblo Hebreo. (Éxodo 25:8).
Al final de la oración de
Salomón, y en relación a la posibilidad de que el pueblo no estuviese, en
cualquier oportunidad del tiempo en Israel, y no tuviese la posibilidad y
acceso al Templo, le solicita al Eterno lo siguiente, “Cuando pequen contra Ti, PUES NO HAY HOMBRE QUE NO PEQUE, y Tú
irritado contra ellos los entregues al enemigo, y sus conquistadores los lleven
al país enemigo, lejano o próximo, SI SE CONVIFRTIEREN en su corazón, en la
tierra a que hayan sido llevados, SI SE ARREPIENTEN Y TE SUPLICAN en la tierra
de quienes los han deportaron diciendo, “Hemos pecado, hemos sido perversos,
somos culpables”, y si se vuelven a Ti con todo su corazón y con toda su alma,
en el país de los enemigos que los han deportado, y Te suplican vueltos sus
ojos hacia la CASA que he edificado a TU NOMBRE, escucha Tú, por favor, desde
los cielos, lugar de Tu Morada, y perdona a Tu pueblo, que ha pecado contra Ti,
todas las rebeldías con que Te han traicionado, y concédeles que hallen
compasión entre sus captores para que éstos les tengan piedad, porque ellos son
TU PUEBLO y TU HEREDAD, los que sacaste de
Egipto, de en medio del crisol de la tierra” (1 de Reyes 8:46 al 51).
Éste pasaje anterior nos ayuda a
entender lo que nos dice Levítico 17:11, de una forma correcta. Las Escrituras Hebreas nos enseñan de forma
clara y concisa que la sangre de ningún animal limpio, y con más razón la
sangre de un ser humano NO ES, ni fue necesaria para expiar los pecados. La oración y el arrepentimiento sinceros
también nos muestra que son un medio efectivo de obtener el perdón, de expiar
los pecados cometidos contra nuestro Creador
En verdad, y cuando el Templo estuvo en pié, se pudo efectuar allí
sacrificios de animales puros para expiar los PECADOS NO INTENCIONALES. Lo que
realmente Levítico 17: 11 nos enseña es
que, cuando se traía un sacrificio animal se prohibía consumir la sangre del
mismo, porque lo estatuyó así nuestro Creador y porque ella fue una práctica
generalizada entre los pueblos paganos de la época.
Tehillim (Cantos de Alabanza)
SALMOS
Libro I
(La correcta traducción de los
Cantos de Alabanza o Salmos, Capítulos 1 y 2, tomado de las Sagradas Escrituras
Hebreas)
1.- 1 ¡Qué
bendecidos son todos aquellos que rechazan el consejo de los perversos,
y no están en camino de pecadores ni se
sientan con los escarnecedores! 2 Que su delicia
está en la Toráh del Eterno Creador, que en Su Toráh
meditan
día y noche. 3 Son como
árboles plantados junto a corrientes de agua pura, que dan su fruto en su
temporada, sus hojas nunca se marchitan, y todo lo que hacen prospera. 4 No así le
sucede a los perversos, que son como paja que arrebata el viento. 5 Por esta razón
es que los perversos no resistirán el Juicio Eterno, ni resistirán los
pecadores en la congregación de los justos. 6 Porque el Eterno Creador vigila el
camino de los justos pero el camino de los perversos está predestinado a la perdición.
2.-1 ¿Por qué es
que se alborotan las naciones, y la gente refunfuña en vano? 2 Porque los reyes de la tierra toman posiciones, y sus
dirigentes conspiran juntos, contra el Eterno y su ungido
David. 3 Ellos gritan: "¡Rompamos sus grilletes! ¡Y
echemos de nosotros sus cadenas!" 4 El que se sienta en el cielo se ríe; Nuestro
Creador los mira con mofa. 5 Después en su ira los reprende, y los aterroriza en Su furia, 6 "Yo mismo
he instalado a Mi Rey David en Tziyon, Mi Monte Kadosh." 7 "Proclamaré
un decreto” -dijo David: “el Eterno
Creador me dijo: 'Tú eres mi hijo; hoy Me he convertido en tu Padre.8 Pídeme y te
daré las naciones por herencia; y será posesión tuya toda la anchura de la
tierra. 9 Tú los quebrantarás con cetro de hierro, y los harás
añico como vasija de barro.'" 10 Entonces, oh reyes, sed sabios; ya están advertidos,
ustedes jueces de la tierra. 11 Sirvan al Eterno Creador con temor; y alégrense, pero con
temblor. 12 Besen a Mi hijo David*, para que no se enfurezca, y perezcan
en el camino, cuando de repente arda su ira. ¡Qué bendecidos serán todos
aquéllos que en Mi se refugien!
¡Definitivamente¡ Tenemos un Padre
increíblemente maravilloso¡ No existe otro igual fuera de Él¡
CANTOS DE
ALABANZAS DEL PUEBLO HEBREO PARA EL ETERNO CREADOR
(121, 123,
124, 125
(1) Si alzo mis ojos a los montes, y me
pregunto ¿de dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene del Eterno, el que
hizo el cielo y la tierra. 3 El no dejará que tu pie resbale; Él es tu
guardián, no está dormido. 4 No, el que guarda a Israel nunca se descuidará o
se dormirá. 5 El Eterno es tu guardián; a tu mano derecha el Eterno Creador te
provee con sombra; 6 el sol no te golpeará durante el día ni tan siquiera la
luna de noche. 7 El Eterno te guardará
de todo mal; El guardará tu vida.8 El guardará tu salida y tu entradadesde
ahora y para siempre.
(1) Alzo mis ojos hacia Ti, cuyo trono está en el cielo.2 Como
un sirviente mira la mano de su amo,
o la sirvienta la mano de su señora, así nuestros ojos se vuelven al Eterno nuestro Elohim, hasta que El tenga misericordia de
nosotros. 3 Ten misericordia de nosotros, ten
misericordia; porque
ya tenemos suficiente menosprecio, más que suficiente desprecio de la
complacencia y el desdén de las naciones arrogantes.
(1) Si
el Eterno no hubiese estado por nosotros – que lo repita Israel – 2 Si
el Eterno no hubiese estado por nosotros cuando la gente se levantó para
atacarnos, 3 entonces, cuando la ira de ellos se
encendió contra nosotros, ¡nos hubieran tragado vivos! 4 Entonces
nos habrían inundado las aguas, el torrente hubiera barrido por sobre nosotros.
5 Sí, las aguas enfurecidas hubieran barrido por sobre
nosotros. 6 ¡Bendito sea el Eterno Creador, que
no nos dejó para que no fuésemos presa
para sus dientes! 7 Escapamos como pájaro de la trampa
del cazador; y la trampa se rompió, y nosotros pudimos escapar. 8 Nuestro
socorro está en el Nombre del Eterno
Creador, el que hizo el cielo y la tierra.
(1) Aquellos que confían en el
Eterno son como el Monte Tziyon, el cual no puede ser removido sino
que permanecerá para siempre. 2 ¡Yerushalayim! ¡Montañas todo
alrededor de ella! Así
está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre. 3 Porque
el cetro de la perversidad no
regirá la heredad de los justos, para que los justos no vuelvan sus manos a la
maldad. 4 Haz el bien Padre Eterno, a los buenos, a aquellos
rectos en su corazón. 5 Más para aquellos que se desvíen en
sus propios caminos torcidos, deséchalos Padre, junto con aquéllos que obran
maldad. ¡Shalom eterno sobre Israel!
Estos
cantos de alabanza, o salmos, debemos tenerlos siempre en mente; no olvidando
que, aún, seguimos siendo seres humanos proclives al pecado y que debemos
confiar sinceramente en nuestro único
Redentor y Salvador -nuestro
Padre- quien siempre estará listo a
oírnos cuando nos acerquemos a Él con todo nuestro corazón, sinceridad y
arrepentimiento!
HISTORIA Y PROFECIA DE UN PUEBLO DESLEAL
En el
capítulo 28 de Génesis encontramos la historia de los descendientes de nuestro
Patriarca Isaac, Esaú y Jacob. Si seguimos la lectura en Génesis nos
encontramos con la narración donde Esaú vende, por un plato de lentejas, su
primogenitura a su hermano Jacob. Por esa razón su odio fue uno feroz y odioso
ante los ojos de nuestro Creador. Por ello existe, dentro de las SAGRADAS ESCRITURAS HEBREAS, un libro donde
se menciona el futuro del pueblo Edomita, descendientes directos del hermano de
Jacob, Esaú. Es de recordar que debido a la fe absoluta de Jacob para con su
Creador, Él lo escogió y dio bendiciones y, más luego, le cambia su nombre
original por el de ISRAEL- Este libro es
el que lleva el nombre de quien lo escribió, OVADIAH o ABDÍAS . Leámoslo en su versión original del
Hebreo:
“1.-
Esta es la visión de Ovadyah. Aquí está lo que el Eterno Creador, el Elohim, dice acerca de Edom: un mensajero ha
sido enviado entre las naciones diciendo: "Levántense, vamos a
atacarla,"
oímos un mensaje del CREADOR: 2.- "Te voy hacer la más insignificante de
las naciones, estarás por debajo del desprecio.3.- Tu corazón soberbio te ha
engañado, tú, cuyas casas están en cuevas en los riscos, que vives en las
alturas y que te dices a ti mismo: ¿Quién me puede derribar a tierra? 4.- Si
haces tu nido tan alto como el de las águilas, aun si lo pones entre las
estrellas, Yo te derribaré de allí," dice el ETERNO. 5.- Si ladrones
vinieran a ti, o asaltadores de noche (¡Oh, qué destruida serás!). ¿No cesarán
hasta cuando hayan robado lo suficiente? Si vendimiadores vinieren a ti, ¿no
dejarán algunas uvas para la rebusca? 6.- ¡Pero mira como Esaú ha sido
saqueado, sus tesoros secretos han sido encontrados! 7.- Tus aliados sólo fueron contigo hasta la
frontera, aquellos que están en paz contigo te engañaron y te vencieron,
aquellos que comieron tu comida te pusieron una trampa, y no pudiste
discernirla. 8.- "Cuando ese día venga," dice el Eterno, "¿no
destruiré Yo a todos los sabios de Edom y no dejaré ningún discernimiento en el Monte de
Esaú? 9.- Tus guerreros, Teman, estarán tan confundidos que todos en el
Monte de Esaú serán muertos. 10-. Por la violencia que hiciste a tu hermano
Jakov, la vergüenza te cubrirá; y serás cortado para siempre. 11.- En ese día
te paraste a un lado mientras extranjeros se llevaban sus tesoros, y extraños
entraban por sus puertas para echar suertes por Yerushalayim – tú no fuiste
diferente a ellos. 12.- No debiste haber mirado a tus hermanos con satisfacción maligna en el día de su
desastre, ni regocijarte sobre el pueblo de Judáh en el día de su destrucción.
No debiste haber hablado arrogantemente en el día de la aflicción, 13.- ni
haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su calamidad – no, no
debiste haber mirado con satisfacción
maligna su sufrimiento en su día de
calamidad, ni haber puesto tus manos en su tesoro en el día de su calamidad.
14.- No te debiste haber parado en las encrucijadas para cortar a sus
fugitivos, ni haber entregado a sus sobrevivientes en un día de su aflicción."
15.-
Porque el día del ETERNO CREADOR está
cerca para todas las naciones; como tú hiciste, te será hecho a ti; tus tratos
regresarán a tu propia cabeza. 16.- Porque así como has bebido en Mi Monte
Santo, así beberán todas las naciones a su debido turno; sí, ellas beberán y se
lo engullirán y será como si nunca hubieran existido. 17.- Pero en el Monte
Tziyon habrá un Remanente Santo que escapará, y la casa de Jakov recuperará su herencia legítima ( toda la tierra que
le corresponde legalmente a Israel y que el Eterno delimita en Sus Sagradas
Escrituras). 18.- La casa de Jakov
será un fuego y la casa de Yosef una llama prendiendo fuego y consumiendo el
tocón que es la casa de Esaú. No quedará nada de la casa de Esaú, porque YAHWEH
ha hablado. 19.- Aquellos en el Neguev volverán a poseer la Montaña de Esaú, y
aquellos en el Shefelah, la tierra de los Filisteos; ellos volverán a poseer el
campo de Efrayim y el campo de Samaria, y Benjamín ocupará Gilead. 20.-
Aquellos de este ejército del pueblo de Israel, dispersos entre los Cananeos, y
tan lejos como Tzarfat y los deportados de Yerushalayim en
Sefarad (España) volverán a poseer las
ciudades en el Neguev. 21.- Entonces los victoriosos ascenderán al Monte Tziyon
para reinar sobre el Monte de Esaú; pero el reinado pertenecerá al ETERNO
CREADOR.”
¿ACASO
FUE Y ES ACEPTABLE EL SACRIFICIO DEL HOMBRE DE GALILEA?
Un aspecto de
gran importancia para los cristianos del mundo es el hecho y convicción que el sacrificio de Jesús de Nazaret, en la
cruz, sirvió como una “expiación universal” de los pecados cometidos por la
humanidad toda, desde la creación de Adán y Eva. Sin embargo, si escudriñamos
las Sagradas Escrituras Hebreas y observamos las indicaciones que allí se nos
prescriben, la conclusión clarísima es que Jesús nunca pudo servir como un
“sacrificio de expiación”, no sólo por ser él un ser humano, sino porque él no
pudo satisfacer el requisito inequívoco descrito en la Torah con relación a los
sacrificios de animales y vegetales. Veamos, “Porque la vida de la carne está
en la sangre, y Yo os la he dado para hacer EXPIACIÓN en el ALTAR, por vuestras
vidas…” (Levítico 17:11), Aquí, en este
verso, debemos observar que la sangre del “sacrificio aceptable” se debía derramar SOBRE EL SANTO ALTAR del
Templo, y no sobre el símbolo fálico y pagano de una cruz.
Muy claro, también, es el Muy claro, también, es eldetalle que ninguna
sangre derramada, como sacrificio, es aceptable como SACRIFICIO. Nuestro Creador señaló reglas y leyes muy
meticulosas que habrían de regir sobre todo sacrificio que le fuese
ofrendado. Es así como la “crucifixión
de Jesús” puede que esté de acuerdo con el Nuevo Testamento Griego del
Mitraísmo, pero no así con las Sagradas Escrituras Hebreas; y como su sangre no
fue ofrendada sobre el Altar, no llena los requisitos expuestos por Él en Sus
Escrituras. Fuera de lo anterior existen
otros muchos factores que hacen INACEPTABLE la crucifixión de Jesús como son
las bases e indicaciones Escriturales.
De acuerdo a tales reglas, insertas en el libro de Levítico, TODOS los
sacrificios debían ser ofrendados por un SACERDOTE LEVITA, por un descendiente
de la línea de Aarón. Y los que llevaron
a Jesús a la crucifixión fueron absolutamente paganos, gentiles soldados
Romanos!
Todo sacrificio
debe ser uno que NO tenga imperfección alguna, o estuviese dañado, “…la víctima
debe ser ANIMAL macho, sin defecto, buey, oveja o cabra. No ofreceréis NADA defectuoso, pues no os
será aceptado. Si alguno ofrece al
Eterno Creador ganado mayor o menor, como sacrificio de comunión, sea en
cumplimiento de un voto o como ofrenda voluntaria, ha de ser una res SIN
DEFECTO para poder alcanzar favor; no debe tener defecto alguno. No presentaréis ante Mí ANIMAL ciego, quebrado, mutilado, ulcerado,
sarnoso o ruin; de ellos NADA pondréis en al Altar como manjar que se abraza
para el Eterno Creador.” (Levítico 22:19, 20, 21 y 22). Y el Hombre de Galilea no fue un animal, pero
si un supuesto ser humano ulcerado por
las huestes paganas de Roma!
Se nos viene
ahora un problema más. Los “evangelios
del Nuevo Testamento Griego” claramente enseñan a sus seguidores que “Jesús fue azotado, golpeado” -(Mateo
27:27 al 30)- lo que lo hace defectuoso e impropio para sacrificio alguno. Con mucha
frecuencia los Cristianos y Católicos
reaccionan ante éstas anotaciones Escriturales, y protestan manifestando que es impropio ser “tan
literal”, y que la “muerte de Jesús”, más bien,
un “sacrificio simbólico” o espiritual.
Puede que insistan en ello pero, en su Nuevo Testamento se narra que
“Jesús fue, literalmente, nuestro sacrificio de “pascua”, y muerto él fue
traspasado en su costado por uno de los soldados, más su piernas no fueron
quebradas como lo fueron las de sus acompañantes (Juan 19:33 al 36)..
El evangelio de
Juan hace una descripción de Jesús como si fuese el “cordero pascual” que se
supone no tuvo ningún hueso quebrado o roto (cf. Éxodo 12:46, Números 9:12). Si
ello fuera cierto entonces Jesús debió llenar los requisitos exigidos por
nuestro Creador en cuando a sacrificios; Leyes y Preceptos que Él le dio a
Moisés para ellos se cumplieran exactamente como Él lo dispuso en Su
Manual. Cuando confrontamos esas
posibilidades
que manejan los Cristianos
y Católicos, con las claras y transparentes instrucciones de las Sagradas
Escrituras, de cómo y quién debe ofrecer un sacrificio aceptable, las mismas
sólo nos confirman que aquéllas son una recolección de tontos legalismos.
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