lunes, 8 de noviembre de 2010

C Á P S U L A S
= L I I=
Por: J.N.Robles Olarte
La “Espada espiritual” de los Hebreos radica en la verdad contenida en las Escrituras Hebreas. Con ella podremos hacer frente a los engaños que se han difundido en éste mundo dedicado a la adoración de Baales.

Desde el mismo principio la totalidad de la Casa de Israel se rebeló contra su Soberano, contaminando sus Shabbaths, y no viviendo acorde a Sus Estatutos y Juicios, Por tal razón es que Él se dispuso a derramar Su furia sobre ellos, y dispersarlos. Pero intervino Moisés a favor de ellos y Él decide posponer tales castigos hasta que lleguen los “Días del Fin”. Observemos cuán cierto es todo ello. Cada vez que un presidente de los Estados Unidos u otra nación que descienda de los hebreos deciden ayudar o gestionar para que se divida la Tierra Prometida a favor de los Gentiles, Él hace caer sobre ellos tremendas desgracias y calamidades, como las que nos ha tocado ser testigos y que han sucedió tanto en Estados Unidos como en otras naciones de habla inglesa! Es una ADVERTENCIA que debemos tener muy en cuenta!

Las DIEZ TRIBUS PERDIDAS fueron dispersas entre las naciones hace aproximadamente unos 2700 años-. Las Escrituras nos dicen que esas mismas naciones serán reunidas y vendrán de vuelta a la tierra de su heredad! Lean Ezequiel 20:10/24.

Necesitamos saber por qué nuestro Justo y Amoroso Creador va a castigar a Su propio Pueblo. Ese mismo pueblo que Él escogió para un propósito glorioso -propósito que se han rehusado en cumplir. La razón para tal castigo implica una CORRECCIÓN. No hemos querido entender que la corrección se da para corregir caminos erróneos, que nos hacen daño a nosotros mismo! El Creador, al igual que un padre humano, corrige, castiga, a todo hijo que ama.(Proverbios13:24)

Ni Buda, ni Khrisna, ni Jesús, ni Mahoma, como tampoco ningún otro dios-creador de factura humana, tiene nada que ver con el Creador y Eterno Soberano de las Escrituras Hebreas. Y mucho menos con ninguna religión de origen humano . La relación que debe existir entre nosotros y el Creador debe ser semejante a la que existe entre padres e hijos. Nada de lo consignado en las Escrituras tiene que ver con religión, puesto que la “religión” ha sido un invento meramente humano. En las Escrituras se exponen pautas honorables de conducta que habrán de conducir a todo ser humano el poder vivir plenamente en paz, armonía y felicidad con Él, con su semejante, y su contorno!

Lo que sembremos, eso mismo habremos de cosechar. Es un asunto de causa y efecto que el hombre no quiere ni desea aceptar por su orgullo, vanidad y prepotencia, porque cree y esta convencido que puede saber más que su Creado, e imita por ello a Heylel. Él no esta enfadado porque le podamos hacer daño alguno, sino porque ve que nosotros mismos nos estamos causando daño, daño a Su Plan y propósito mayor, el poder hacernos partícipes de Su poder, Su Sabiduría y Su Conocimiento. No olvidemos que la SABIDURÍA sólo puede provenir del Eterno Creador. Él es quien nos la “ciencia” y la “inteligencia”. “Engañoso es el corazón del hombre sobre todas las coas, y perverso, ¿quién lo podrá conocer?” (Jeremías 17:9).

Las religiones del mundo trabajan la mente del ser humano con el temor, el miedo. ¡ No así nuestro Creador, quien sólo da advertencias amorosas que, desafortunadamente, muchos consideran como “infundir miedo”. Las profecías no se detienen en solo revelar lo inaudito, la multiplicada intensidad del castigo, sino que nos las recuerda para que estemos alerta, para nuestro bien, por aquello de su intensidad! El resultado debiera ser otro, el estar alertas y actuar de acorde, para poder evitar o revertir el posible daño que nos hagamos por nuestra desobediencia. El resultado debería ser, entonces, un pueblo corregido y correcto! Pero si persistimos en lo mismo que hasta hora hemos estado practicando, entonces tal castigo sobrevendrá para enseñarnos por la vía dolorosa. Es proverbial la inclinación del ser humano de “aprender por la vía dolorosa”! El castigo habrá de romper y doblegar nuestro espíritu humano tozudo, de “rebelión” continuada. Nos enseñará el Camino para llegar a tener una paz sin límites, una vida de prosperidad y un abundante bienestar. La “corrección”, y no el miedo, que se basa en el temor, significará un cambio de conducta. Significará “arrepentimiento sincero, genuino”, nos habremos de volver del pasado errado y venirnos por el Camino que nos lleva directamente a Él, a Su amor perfecto y consolador; volvernos por el Camino que Él ha estado señalándonos para nuestro bien y Su gloria. Leamos con frecuencia a Levítico 6:4,16 y 39 & Deuteronomio 28:15/31 ¡

El mismo día que muere Moisés en el Monte Nebo, el Eterno le dio una breve visión de la historia a sucederse entre el pueblo Hebreo hasta los días de la Tribulación de Jacob, Ésta breve descripción va a lo esencial. No existen palabras superfluas en ella. La misma trata del castigo que se multiplica cada a vez que se caiga en desobediencia, y se haya precisada en Deuteronomio 31:16/18. Allí mismo veremos la descripción de una Reina de los Cielos que se anuncia con pompa entre los fieles de la Iglesia de Roma. Ésta representa el poder espiritual que yace en todas las religiones del mundo, y se atribuye a si misma “derechos ” que no están previstos en ninguna parte de las Escrituras Hebreas, ni el Eterno Creador ha pensado darle.

Si deseamos determinar quién es el verdadero SER SUPERIOR, a quien debemos servir, necesariamente tendremos que recurrir a los primeros cuatro Mandamientos de la Torah. El primero de ellos elimina, de facto, las demás religiones que adoran, ya sea una trinidad o una dualidad. El segundo , también elimina a todas las religiones que hacen uso del Sol, la Luna Creciente, las estrellas, estatuas, dragones, toros o, a un hombre colgado de un madero. El tercero, es el indicativo equívoco que adoran a otro dios basados en sus “religiones”, recordándonos con ello que la Fe Hebrea nada tiene que ver con religión alguna, El cuarto, es la prueba final de que el mundo adora dioses falsos, ya que lo hacen un Domingo, un Viernes o cualquier otro día, menos el Shabbath original!

En razón de que e mundo se ha centrado en el Nuevo testamento, se ha perdido de vista la profecía para el fin de los tiempos, los Dolores o Penas de Jacob, ya casi próximas! Si seguimos dos profecías, las de Isaías 11:11/12 y Jeremías 35:17, vemos cómo una de ellas ya se cumplió y la otra esta por cumplirse. La primera aún está por cumplirse, mientras que la segunda, la de Jeremías ya se efectuó. La diferencia radica en que las Diez Tribus de Israel fueron desarraigadas en el siglo 8 A.E.C, mientras que Judá fue hecha cautiva en el siglo 6 A.E.C., doscientos años después. Cuando las Escrituras hablan tanto de Israel como de Judá, de que va a ser llevadas conjuntamente a cautiverio, ello nos indica que tal evento habrá de realizarse después del año 1948, año en el cual los Judíos ganaron acceso a la tierra que hoy poseen ; tierra que en realidad le pertenece a toda la Gran Mancomunidad Israelita, la Israel del pasado, y no a Judá sola.!

Debemos obedecer la palabra del Eterno consignada en las Escrituras Hebreas o Tanakh. No debemos obedecer de ninguna manera las palabras de otros libros tales como el Talmud, la Mishná, la Kabala, el Corán, y el Nuevo Testamento, Éste último tiene conflictos con las escrituras hebreas. La Tanakh no tiene nada de misterios que no se pueda obedecer. Lo que allí se dice, exactamente es lo que se quiere decir, y nada más. No es necesario que nadie la interprete puesto que ella misma es tan simple que hasta un niño la puede entender! (Éxodo 24:7, Deuteronomio 309:11/16, Isaías 45:19, Isaías 48:16). Una advertencia a todos: No traten de re-instituir los sacrificios, como tampoco construir el Tercer Templo porque lo anterior es una labor que le corresponde sólo al Mashiach -David- después de su advenimiento.(Levítico 7:2/9, Deuteronomio 12:13/14, Deuteronomio 16:5/6, Josué 22:19 y Zacarías 6:12/13 respectivamente)

Nuestras Américas se han alejado tanto del Eterno Creador y de Su Palabra, que se ha llegado a considerar a todo aquél que hacen lo mejor de si para cumplirla, que se le considera como una amenaza para su propia familia y nación. Debemos reconocer que el cáncer del materialismo nos ha tomado por sorpresa en todos los campos del saber y quehacer. Vemos cómo ya se están aprobando los matrimonios entre personas del mismo sexo, con la excusa estúpida de “hacer valer sus derechos personales” y “sus inclinaciones o gustos sexuales degenerados “. Hemos roto con todo lo decente que hubo una vez en nuestras sociedades y familias! El Eterno nuestro Creador, siempre con ese amor por Su creación, recu, yrre a nuestro buen sentido nos pide, “Arrepentíos y volveos a Mi, vuestro Creador, O h Israel y pueblos del mundo, preparaos para estar en juicio ante vuestro Creador” (Amós 4:12). “No existe otro Creador fuera de Mi, un Creador justo y salvador; no existe otro fuera de Mi” (Isaías 45:21)

Existen múltiples peligros que nos rodean constantemente y en los que fallamos en saber distinguir. Ellos son: los deportes, el hacer dinero, el Baalismo o adoración de otros dioses falsos, el placer permanente que se dispensa al cuerpo y a la mente, la televisión con sus programas que tergiversan la historia del hombre y las Escrituras, periódicos y revistas que desinforman y desvían nuestra atención a lo material y perecedero, los juegos de entretenimiento que nos alejan de nuestra triste realidad. Todo lo anterior nos está separando más y más de nuestro único y amoroso Eterno Creador, el Altísimo de Israel!

Si no “despertamos” a nuestra realidad, la conspiración que ha tramado Heylel, la enemiga jurada del género humano, nos llevará a la absoluta destrucción de la especie!

Israel es el nombre que nuestro Creador le dio a Jacob, Su primogénito (Éxodo 4:22), quien habría de llevar sus doce hijos a través de toda su historia. Cualquiera que tenga un mínimo conocimiento de las Escrituras Hebreas, sabrá que sus hijos estuvieron cautivos en Egipto bajo la esclavitud por casi cuatrocientos años! El Eterno se valió de Moisés para que sacase a Su pueblo de Egipto y para que, finalmente fuese y conformase la nación de Israel. Saúl fue su primer Rey, seguido de David. Después de la muerte de Salomón, la Comunidad de Israel se dividió en dos naciones. El Reino del Norte o Casa de Israel, que consistió de 10 tribus, con su capital en Samaria, y el Reino del Sur o Casa de Judáh que la conformó las tribus de Judá, Benjamín y parte de Levi, con su capital Jerusalém.

La adversaria, Heylel, ha estado, poco después de la creación de Adán y Eva, engañando la humanidad. Ha engañado a casi todo el mundo, incluyendo naciones, iglesias, hermandades, fraternidades, gobiernos, y organizaciones financieras. Es por ello que es casi imposible decir que aquéllas mencionadas no hayan contribuido la caída al abismo de nuestras naciones, especialmente aquéllas que descienden de Jacob, y que actualmente conforman las naciones de Europa Occidental, y Norte América, además de Nueva Zelandia, Australia e Inglaterra! La solución la podemos leer en Amós 4:11/12 ¡