sábado, 20 de septiembre de 2014

ESTUDIOS BÍBLICOS BASADOS EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS HEBREAS

C Á P S U L A S
= L  X  V I I=
Por: J.N.Robles Olarte


Nuestro Creador usó a Jeremías como Profeta para advertir a Judáh de sus rebeliones y  sus transgresiones.  Le asignó el encargo de advertir a la rebelde nación el inminente castigo que habrían de padecer la invasión y posterior cautividad en manos de las fuerzas armadas de Caldea, a menos que reconocieran su culpabilidad, y cambiaran sus caminos. El Poderoso de Israel se valió de Jeremías para advertir a Judáh de su inminente cautividad y la caída y derrocamiento del trono de David. Ésta no hizo caso alguno a las advertencias, y el rey Nabucodonosor, y sus ejércitos, invadieron la tierra y se llevaron a cautiverio, entre todos ellos, a los más notables del país., hacia babilonia.  Así fue como Judáh cesó de ser un Reino, no existiendo más que una dinastía que gobernara, la de David!
A pesar de lo anterior no debemos olvidar las palabras consignadas en Jeremías 1:10, “Yo te pongo…para desarraigar…para derribar, arruinar y…edificar y plantar”  Esos “desarraigos, destrucción,   edificación   y   plantación”   se refiere a naciones, particularmente  procedentes de la línea real de David.  Recordemos también que sólo las hijas de Zedequías, el Rey quedaron como su “simiente”, puesto que sus hijos varones fueron muertos ante su misma presencia entre los años 586AEC y 585AEC, al mismo tiempo que se destruía el Templo de Salomón!  La dinastía masculina de Zedequías y todos los nobles de su reino fueron muertos, quedando así sin herederos el Reino de Judáh!.  Es cierto que desde ese día no ha existido uno de la tribu de Judáh que se haya sentado en el trono! Tal reino se traspasó a los herederos de Efraím, así como fue profetizado!

Aunque la línea real masculina de Zedequías fue destruida por Nabucodonosor sobrevivieron sus hijas quienes, tomadas por el Profeta Jeremías, fueron llevadas a las islas británicas e Irlanda donde ya se habían establecido, mucho años antes, descendientes de los hermanos EBER y GADE, a su vez descendientes de Tamar, hija de David. Éstos habían fundado la ciudad de TEA- MUR  o Teas a secas, nombre que proviene de la palabra hebrea Torah, Ley. También se le conoce con el nombre de “DOW`S TOWN”, o “Pueblo de David”, en Castellano (en el 1016, A.E.C fue su fundación).  David viajó a Irlanda y dió su hija TAMAR en matrimonio a un descendiente de GEDE, llamado IRIÁL.  Es así como el linaje de David no se pierde y se establece una familia gobernante en Irlanda, descendiente de la línea real de Efraím.  En éste desarraigar y plantación de la línea Davídica, se cumple lo que en Ezequiel 21, versos 25 al 27, y Oseas 3, verso 4, se profetíza . De ésta forma el Eterno ha mantenido el cumplimiento de Su Palabra en cuanto a que David nunca le habría de faltar quien se sentase en su trono!

La maravillosa verdad de la instalación y reconstrucción del trono de David está revelada dentro de un “acertijo y una parábola” que se expresa en un lenguaje simbólico, en éstos “días del fin”. Se encuentra descrito en todo el capítulo 17 del libro de Ezequiel.  Para entender lo que allí se dice se debe leer MUY CUIDADOSAMENTE tal capítulo, en su totalidad.  Lo primero que debemos tener en cuenta es que tal profecía NO se refiere a Judáh sino a la Casa de Israel. Recordemos que cuando Ezequiel escribió el libro que lleva su nombre las Diez Tribus Perdidas ya habían sido tomadas en cautiverio y, por ende, no pudieron recibir éste mensaje profético. Éste es el mensaje que nos puede dar la luz e ilustración para poderlo entender, y enseñar a las Diez Tribus Perdidas que ellos son,, aún, la Casa de Israel, la Casa o Reino del Norte!

En principio, el Eterno manifestó a Ezequiel que expusiera un “acertijo”, y luego una “parábola” (Ezequiel 7:1 al 10).  Luego, comenzando por el verso 11, Él nos explica su significado en el verso 12, diciéndonos, “Dile ahora a la Casa Rebelde…¿sabéis lo que éstas cosas  significan?  Diles…” De inmediato e el acertijo se explica muy claramente en los versos 3 al 4, donde se identifica a Nabucodonosor como el rey que vino a Jerusalém, la toma y se lleva cautivos al Rey, sus hijos y la Corte hacia Babilonia, matando, después, en presencia de Zedequías, a sus hijos y a todos los varones de su Corte (Versos 5 al 6).  La segunda parte del acertijo se encuentra en los versos 7 al 21, donde la “gran águila” representa a Faraón, y a los Judíos que se fueron hacia Egipto y fueron muertos o dispersos allí.

La segunda parte, la “parábola”,  que trata de la plantación del trono de David en las Islas Británicas, más exactamente en Irlanda, se encuentra en los versos 22 al 24 del mismo capítulo 17 de Ezequiel.  La rama más alta es el rey efraimita de Judáh, y el tallo más tierno es, por supuesto, una mujer, una de las hijas del Rey Zedequías. No olvidemos que los hijos de Zedequías fueron muertos, todos, por el Rey Nabucodonosor, en Babilonia; y que la palabra “monte” se refiere a un “gobierno” o “nación”, en las profecías bíblicas.  La joven princesa desposada, descendiente de la línea de David, vino a ser la “semilla real” para tal trasplante del trono de David en una gran y prominente nación, o monte, como lo han sido las Islas Británicas.  Irlanda y Gran Bretaña! El trono de David se trasplanta en ISRAEL, en las Islas Británicas,  después de haberse despojado del mismo a Judáh, por su INFIDELIDAD!

La infidelidad siempre ha sido de origen humano.  No ha sido del terno porque É no cambia, es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre.  Por ello es que en el trono de David no ha cesado de existir.  El Creador jamás olvida Sus pactos, y es por ello que nos dice, “Sobre la montaña que es la Gloria de Israel lo plantaré, y elevará su ramaje, y producirá fruto, y vendrá a ser un cedro fuerte  -una nación poderosa-, y habitará debajo de él todo pájaro  -pueblo-  de toda especie, a la sombra de sus ramas habitarán” (Ezequiél 17:23), como lo fueron las naciones que conformaron la pasada  y gran “MANCOMUNIDAD BRITÁNICA”. “Yo, el Eterno Creador, lo digo y lo hago” (Verso 24).

Judáh, el gran árbol de la profecía, después de haber tenido el trono por el término de 130 años, después que la Casa de Israel había sido tomada cautiva, es llevada a cautiverio, y en el más bajo estado de esclavitud, se cumplen aquéllas palabras de “…se ha secado el gran árbol verde (Judáh), y el seco (Israel) ha florecido” que bien podemos comparar con lo descrito en Ezequiél 21:31 al 32, “…quita la tiara, y depón la diadema real…no será más así, ¡elevaré al bajo, y al alto humillaré! …hasta que venga AQUÉL   cuyo es el derecho  -David-  y a él se lo daré.”  Se habla aquí de la tasnferencia del trono, de Judáh hacia Israel.  Ya Israel se había  independizado en Irlanda por cuatro siglos e Israel, en Irlanda, tenía una Línea Real a la que una de las hijas de Zedequías se habría de unir.  Los israelitas irlandeses fueron una antigua colonia que NO fue a cautiverio como sus otros hermanos que si fueron llevados a Asiria, y a la que David había traído su hija TAMAR para establecerla y casarla allí, después que fue violada por su hermano Rubén en su tierra natal, Palestina!

De acuerdo a la profecía de Oseas 3, verso 4, Israel habría de permanecer sin rey por muchos días.  Ésta nación se dispersó entre  muchas otras pueblos, pero un pequeño número de ellos ya se había establecido, permanentemente, en una localidad de su propiedad y en tiempos de Jeremías. . Después de 140 años de su original cautividad se hicieron a las mismas.  Poseían también el derecho de PROMOGENITURA y se cumplió en ellos lo profetizado ya en 2 Samuel 7:10 confirmado, a su vez, por 1 Crónicas 17:9, el de poder encontrar “una nueva y diferente tierra, y  no ser más inquietados  y vejados como lo fueron en el pasado”, ni se volverían a mover más de allí.  Ésta tierra no es otra sino a que conforman las ISLAS BRITÁNICAS E IRLANDA Y ESCOCIA!  Lo que el Eterno Creador se propone, lo cumple…! Es el lugar donde, hace más de 2500 años, el Profeta Jeremías condujo, vía Egipto, a las hijas del rey Zedequías!  Otras profecías que avalan lo anterior las encontramos en, Oseas 12:1, Salmos 89:28, Jeremías 3:11/12, Jeremías 3:18.  EN EL FUTURO Y CERCANO ÉXODO, en “aquéllos días”, habrán de retornar, para siempre,. a Samaria y Jerusalém, la antigua Palestina, procedentes del norte, de las Islas británicas!

Vendrá el día  -aquél día-  cuando una voz detrás de cada uno de nosotros nos dirá, “No vayas por la izquierda, o por la derecha”, cuando un niño conducirá al león y al carnero, juntamente.  Ese “tiempo” será el Maravilloso Mundo de Mañana, el “día” de bendiciones maravillosas que el Eterno Creador tiene dispuestas y  reservadas para Su hijos fieles, aquéllos que se han dejado guiar por Él en Su Camino.

Otra profecía para los “días del fin” es la que encontramos en Jeremías 31.  Allí se hace consideración de “aquellos días”, y se dirigen específicamente a Israel, en los versos 2,4 y 9. Otras están dirigidas a Efraím y son las que están en los versos 6 y 9; con respecto a Samaria, la capital de Israel, la Casa del Norte, tenemos el verso 5. Aquí se hace alusión a las “costas de la tierra”, verso 8, donde se evidencia  la nación Británica que se ha distinguido, en la historia del mundo, como la nación que se dispersó ampliamente por todo el planeta y cuyo poder, riquezas, y empuje ha dejado sus huellas en sus pasadas colonias. Se encuentra al Noroccidente de Jerusalém, como bien lo describe Isaías 49:1 al 3!

En el capítulo 49 de Isaías hemos visto que se hace referencia de Israel cpn el calificativo de “Oh Islas”, “Oh Israel”, y “Tierras de las Costas”. Es sucedió 300 sños atrás- En Jeremìas 31:7 también se le llama “Efraím”. Y “Mi Primogénito” en Jeremías 31:9/10. Con ello vemos como, en el pasado, y hoy día, la Casa de Israel se ubica en unas islas que están en medio del océano, que fue  la cabeza de naciones, ubicada al noroccidente de Jerusalém; una tierra de costas y por ende un pueblo que fue dominante por muchos siglos de pueblos, naciones, y océanos.  Una prueba fehaciente de su poder y dominación es el hecho de que haya poseído y controlado las “puertas de sus enemigos”, como el Canal del Suez, panamá, Estrecho de Gibraltar, Islas Malvinas, Hong Kong, Paso del Kiber, Malta, Singapur y muchas , muchas otras áreas del mundo! Esas naciones dominantes no han sido otras que los Estados Unidos y Gran Bretaña que, en su tiempo histórico preponderante, constituyó una Mancomunidad de Naciones.. Se dio asÍ cumplimiento a lo profetizado en  Génesis 22:17 y Génesis 24:60. La palabra del Eterno Creador, nuestro único Padre, SIEMPRE SE CUMPLE!

A finales de los años 1800 se descubrieron, en Asiria, algunas “tabletas de barro” con escrituras  “cuneiforme”, las que más tarde se tradujeron en los años 1930.  Éstas tablillas contienen los apuntes acerca de la deportación del pueblo de Israel, comprobando con ello que las Diez Tribus de Israel, la Casa del Norte, cuya capital fue Samaria, fueron llevados en cautiverio, congregados y asimilados por la cultura Asiria. Más tarde se les identificó como los Cimerios, Escitas y Godos   En los anales de nustra historia se nos cuenta que, por muchos cientos de años, y a través de diferentes movimientos hechos por ellos, los escitas, los Cimerios y los Godos emigraron, esencialmente, hasta el norte de Europa. Se les conoció como los pueblos Celtas y Anglo-Sajones. La palabra “Sajón” proviene de la inglesa “Saxon”, que, a su vez, es una contracción de la frase inglesa “Isaac´s son”, es decir, “Hijos de Isaac”. En algunas piedras de mármol , encontradas en Nínive, se hallaron grabaciones que se refieren a un pueblo conocido como “ESAKSKA”, que corresponde al nominativo Hebreo “Beth Isaac” y que en castellano significa “Casa de Isaac”.


Hagamos un paréntesis aquí para recordarles tanto a Israel como a Judáh ciertas palabras de nuestro Creador, “Porque se ha rebelado contra Mis Leyes, haciendo más maldad que los paganos, y contra Mis estatutos más que los países de su alrededor…porque cuanto habéis sido más turbulentos que las otras naciones, y en Mis estatutos no habéis andado, y Mis Leyes no habéis cumplido, y ni siquiera habéis hecho conforme a las leyes de las naciones que están a vuestro alrededor de vosotros…Yo también OS DISMINUIRÉ, y Mi ojo NO PERDONARÁ, como TAMPOCO TENDRÉ PÌEDAD de vosotros…” (Ezequiél 5:6,7,11).  “Bueno sería que leyeran los capítulos 5 y 6 de Ezequiél, en su totalidad, para que puedan apreciar con más certeza lo que el Creador tiene preparado para las desobedientes Israel y Judáh, en el futuro cercano!